EFEPalencia

La emoción por verse en su ciudad natal, rodeado de unos trescientos palentinos, pero también la tensión generada en su paseo por la protesta de medio centenar de sindicalistas han llevado al candidato del PP a la Presidencia del Gobierno, Pablo Casado, a subirse a un balcón y coger un megáfono para hablar.

Ha ocurrido en la Calle Mayor, en la plaza que homenajea con una escultura a "La mujer palentina", donde el plácido paseo de Casado se ha visto alterado por la concentración de un grupo de sindicalistas que dirigía sus protestas contra el presidente de la Junta de Castilla y León y del PP castellanoleonés, Alfonso Fernández Mañueco, quien después, ya desde el balcón, ha sostenido el megáfono a su líder nacional.

"Es emocionante ver así a mi Palencia, sólo os puedo decir una cosa: no os voy a defraudar, os merecéis lo mejor", ha comenzado por decir Casado, quien ha defendido que el próximo domingo hay una "oportunidad de oro" para "volver a estar orgullosos de ser españoles", para lo que ha apelado a "los votantes de Vox y Cs" para que "presten" su voto al PP, ya que considera que este partido es el único capaz de "garantizar el cambio".

Antes de subirse al balcón y tomar el megáfono, Casado lo ha intentado desde abajo, a pie de calle, pero el tumulto generado en torno a su paseo y el cruce de insultos y empujones que han protagonizado los sindicalistas y los simpatizantes del PP han hecho que apenas unos cuantos pudieran seguir sus palabras.

Castilla y León vivió el pasado miércoles una jornada de huelga en la función pública convocada por todos los sindicatos para reivindicar el cumplimiento de un acuerdo de recuperación de la jornada de 35 horas que fue firmado en la anterior campaña electoral autonómica, en mayo pasado, y que aún no ha entrado en vigor.

Con un seguimiento de la huelga que la Junta calculó en menos del 5 por ciento y los sindicatos elevaron al 60%, el enfrentamiento entre el Gobierno autonómico y los representantes de los trabajadores se ha visto avivado por las fechas electorales, que han encendido los ánimos de quienes portaban carteles en los que se podían leer palabras como "mentirosos" o "robo" y aquellos que defendían a la comitiva popular al grito de "vagos" e insultos más gruesos contra los manifestantes.

"¿Por qué no les echáis?", ha llegado a preguntar una de las 'defensoras de Casado' al consejero de Economía y Hacienda de la Junta de Castilla y León, el también palentino Carlos Fernández Carriedo, quien ante tal cuestión ha puesto cara de circunstancias, pero no ha contestado.

"Qué se vayan a su casa" o "aquí tenía que haber montones de banderas de España", han sido otras de las frases que se han podido escuchar entre el tumulto generado, en el que sólo se imponía de vez en cuando el acompasado cántico de "Pablo, Pablo, Pablo" o "Pablo presidente", cuando alguien lo entonaba con la suficiente energía.

Antes de este episodio, en el más apacible escenario del centro de día de La Puebla, Casado había apelado al "voto patriótico y responsable", para alertar a las personas mayores que allí le escuchaban de que los votos que no vayan el domingo al PP serán sufragios que vayan "para Sánchez", como consecuencia de una "fragmentación" de la que ha vuelto a alertar, hasta el punto de señalar que el voto a los populares "vale doble".

"O gana el PSOE o gana el PP", ha planteado el líder del PP, convencido de que lo del domingo es, en términos futbolísticos, "la final" en la que "sólo hay dos equipos". "Puede saltar algún espontáneo, pero ese no puede marcar goles, si acaso alguno en propia puerta", ha ironizado sobre los votos a Vox y Cs.EFE

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