EFEValladolid

Castilla y León no ve "un paso adelante" en la propuesta inicial del Gobierno para reformar el modelo de financiación autonómica, que no tiene mayores recursos para repartir ni da más peso a algunos de los aspectos que más afectan a esa Comunidad como el envejecimiento, la dispersión o la superficie.

Así lo ha trasladado este martes en rueda de prensa el consejero de Economía y Hacienda, Carlos Fernández Carriedo, para quien con lo que hay sobre la mesa en este momento Castilla y León sería una de las comunidades que perdería, aunque con "mano tendida" al Gobierno, ha confiado en que se corrijan algunos aspectos dentro de un debate multilateral con todas las autonomías.

Con el acuerdo sobre financiación autonómica cerrado recientemente en Santiago de Compostela entre ocho comunidades y el aprobado en las Cortes regionales, Carriedo ha planteado cuatro ámbitos de mejora: que no pierda peso el envejecimiento en los fondos para servicios sociales; que los dos millones de habitantes no fijen el límite para acceder al fondo para despoblación; que la superficie y dispersión pesen más en sanidad, educación y servicios sociales y que no se resten fondos para las otras competencias.

Fernández Carriedo ha considerado positivo que se comience a hablar de financiación autonómica, que ha confiado que sea de forma multilateral y en igualdad de condiciones con todas las Comunidades, sin que haya motivos para sospechar que se esté hablando más con unas que con otras.

Castilla y León parte de un modelo actual del que recibe unos 6.800 millones de euros anuales, cuando sólo prestar la sanidad, la educación y los servicios sociales supone más de 8.000 millones de euros.

El consejero ha dicho que de lo enviado por el Gobierno el pasado viernes a las 14.30 horas, y un primer analísis, con tiempo hasta enero para responder, no se ve que haya más fondos globales para repartir, simplemente se reasigna más peso a los servicios esenciales de sanidad, educación y servicios sociales en detrimento de otros que también son importante para esa Comunidad, como medioambiente, patrimonio histórico, despoblación, agricultura y ganadería o corporaciones locales.

En cuanto a la financiación de los servicios sociales, hay una "pérdida de peso del envejecimiento" a la hora del reparto de los fondos, que "Castilla y León no comparte", ya que se trata de un servicio asociado a la población de más de 65 años y la dependencia.

Tampoco comparte la Comunidad el fondo específico para comunidades de menos de dos millones de habitantes, en el que no entraría ni otras comunidades con problemas de despoblación como Galicia o Castilla-La Mancha.

El límite de número de habitantes no tiene que ver con la despoblación, que está ligado a la baja densidad, la extensión o la dispersión, ha anotado Fernández Carriedo.

Tampoco mejora en el planteamiento del Gobierno que la superficie y la despoblación tengan un mayor peso a la hora de financiar la sanidad, la educación o los servicios sociales, cuando Castilla y León tiene el 38% de los consultorios locales de sanidad que tiene España, con 965 médicos por millón de habitantes, doce veces más que la media nacional; y en esa Comunidad están el 25 por ciento de los colegios rurales agrupados españoles.

La cuarta mejora que requiere Castilla y León está ligada a que las otras competencias autonómicas que se financian con el modelo pasen de un 30 a un 18 por ciento de los fondos, que van para los citados servicios esenciales de sanidad, educación y servicios sociales.

Además el reparto de los fondos para esas competencias, como patrimonio histórico, medionatural, carreteras o telecomunicaciones, se hace exclusivamente por la variable de población del padrón.

El consejero de Economía y Hacienda ha incidido en que Castilla y León tiene el 17 por ciento de los carreteras autonómicas, el 18 por ciento de la superficie forestal y de la red natura, y una buena parte del patrimonio histórico y mundial, "que no entienden de que el criterio sea la población" ya que benefician a todo el estado.

Fernández Carriedo ha advertido que no bastaría con que el nuevo modelo tuviera más fondos para repartir si el peso de Castilla y León es menor y no se tienen en cuenta las variables que condicionan el coste de los servicios en esa Comunidad como son el envejecimiento, la dispersión y la extensión.

Se trata de servicios para la población y sus circunstancias, como su edad y su distribución en el territorio, ha zanjado el consejero de Economía y Hacienda.EFE

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