EFEValladolid

La reforma educativa promovida desde el Gobierno de España, a través de la LOMLOE, devalúa el esfuerzo del alumnado a juicio de la consejera de Educación de la Junta de Castilla y León, Rocío Lucas, quien este jueves ha rechazado una vez más que los estudiantes puedan titular en ESO sin calificaciones.

Por esta y otras razones, la consejera ha pedido que se demore la implantación, prevista para el próximo curso escolar 2022/2023, de los currículos que regirán las enseñanzas mínimas en cada comunidad autónoma tanto en la Educación Primaria como en la Secundaria Obligatoria (ESO).

El análisis de los borradores de las normas que regirán a partir del próximo curso, según lo previsto, ha centrado la reunión de Conferencia Sectorial de Educación (entre el Ministerio de Educación y las comunidades autónomas) celebrada durante la tarde de este jueves, han informado fuentes de la Consejería de Educación.

Rocío Lucas, de nuevo en una reunión de la Conferencia Sectorial, ha vuelto a expresar su desacuerdo con los reales decretos que desarrollan esta reforma a partir del contenido de la LOMLOE, el último de ellos la semana pasada sobre la evaluación, promoción y titulación al término de los cuatro cursos de la ESO.

La posibilidad de titular en ESO (al término del cuarto y último curso) con un número determinado de suspensos, a diferencia del resto de los cursos de esta etapa donde no se puede pasar con más de dos asignaturas sin aprobar, ha suscitado el rechazo de Castilla y León porque conllevará "la ley del mínimo esfuerzo y restará valor al esfuerzo del alumnado que haya obtenido calificaciones superiores".

Esta medida es de obligado cumplimiento desde este mismo curso escolar, a punto de finalizar el primer trimestre, algo que ha censurado la consejera por "cambiar las reglas a mitad del partido", y la dificultad de modificar las programaciones didácticas ya diseñadas meses antes del inicio del presente curso 2021/2022.

En cuanto a la asignatura de Religión, Castilla y León considera que la ausencia de una materia similar y sustitutiva para quienes no elijan la anterior, "complicará la organización de los centros educativos a la vez que relegará la materia a un papel secundario". EFE