EFEValladolid

Castilla y León retorna progresivamente a la normalidad después de casi dos jornadas de alertas, avisos y emergencias debido a la nieve que ha dejado, principalmente en el norte de la comunidad autónoma, el paso de una borrasca de origen ártico con una virulencia ya en fase regresiva.

La Delegación del Gobierno en Castilla y León, por este motivo, ha desactivado desde las 14 horas de este domingo la fase de alerta en la comarca zamorana de Sanabria y en las zonas no montañosas de las provincias de León y Palencia.

Debido a la mejoría de generalizada de las carreteras, especialmente en las de alta capacidad (autopistas y autovías), también ha sido desactivada la fase de Preemergencia en el norte de las provincias de León y Palencia, pero no en la de Burgos donde se mantiene en previsión de precipitaciones durante el resto de la jornada, con una cota de nieve entre los 600 y 1.000 metros.

Todas las autopistas y autovías han pasado a tener aviso verde, es decir ausencia de fenómenos meteorológicos adversos: AP-66 (Ruta de la Plata), A-6 (Noroeste), A-1 (Norte), A-52 (Segovia-San Rafael), A-231 (Camino de Santiago), AP-1 (antiguo peaje Norte), A-67 (Cantabria-Meseta) y BU-30 (Circunvalación de Burgos).

La excepción es la A-73 (Burgos-Aguilar de Campoo), en aviso amarillo, es decir sin riesgo meteorológico pero sí para alguna actividad concreta, según la clasificación de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).

Ante el riesgo de deshielo en las próximas horas, con el consiguiente rebosado o desbordamiento de cauces fluviales, la Delegación de Gobierno ha dispuesto avisos en coordinación con las confederaciones hidrográficas del Duero y del Miño-Sil. EFE