EFEValladolid

El grupo de críticos con el proyecto de Estatutos de Cs que han sido aprobados este sábado por amplia mayoría en el Consejo General, entre quienes figura el actual vicepresidente de la Junta de Castilla y León, Francisco Igea, ha lamentado que el partido tenga "una líder muy buena" a la que se ofrece un "vehículo escacharrado" con el que no irá "muy lejos".

En declaraciones a Efe, fuentes de este grupo han cuestionado que un partido liberal como Cs pueda sentirse satisfecho de "votaciones a la búlgara" y de que "se penalice a quien plantea debates", hasta el punto de que acusen de tener "mala fe" y de "traición" a quien defiende una enmienda de devolución de los Estatutos, en referencia al texto defendido en la reunión de hoy por el actual viceconsejero de Transparencia de la Junta de Castilla y León, Fernando Navarro.

Igea no ha participado en esta reunión porque no forma parte del Consejo General y tampoco ha sido invitado como lo fue en algunas anteriores, pero las mismas fuentes han sostenido que la dirección del partido está teniendo una "especie de espejismo" al entender que la "apabullante" mayoría existente en este órgano directivo del partido refleja el sentir de los afiliados.

"El malestar de los afiliados con el funcionamiento del partido es patente cuando hay asambleas informativas", han añadido las mismas fuentes, confiadas en que el proceso que se abre ahora para que las agrupaciones puedan plantear enmiendas dé cabida a las tesis del grupo que integra Igea junto a otros cargos institucionales.

El "poder absoluto" que en opinión de este grupo plantean los Estatutos para la futura Ejecutiva de Cs ahondará en los males que observan en el partido, con la creación de una especie de "mini-yo" de la dirección en cada comunidad autónoma, sin que los afiliados de cada territorio puedan votar a sus representantes.

La ausencia de "contrapesos", la inexistencia de la "división de poderes" y la "penalización" por tener opiniones discrepantes son otros de los lastres que este grupo crítico observa en los Estatutos, al prever incluso la expulsión del partido cuando uno de sus integrantes emita opiniones distintas a las de la dirección y observen "deslealtad".

"Se defienden valores liberales y mecanismos democráticos hacia fuera pero no en casa", han lamentado las mismas fuentes, convencidas de que el funcionamiento interno del partido "no ha funcionado bien" y "ha creado una estructura asfixiante", que depara una "red de filias y fobias".

Sobre la posibilidad de que este modelo de partido defendido por Igea se traduzca en un sistema "caciquil", este grupo considera que es ocurre "cuando se designa desde arriba y se crea esa red de filias y fobias".EFE

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