EFEValladolid

El vicepresidente y portavoz de la Junta de Castilla y León, Francisco Igea (Cs), ha celebrado este jueves el "pleno fracaso" de la huelga de empleados públicos convocada ayer por los sindicatos, a los que ha acusado de dar a esta protesta un enfoque más "electoral" que laboral.

En la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, Igea ha defendido la veracidad de los datos aportados por la Junta, que hablan de una incidencia de menos del 5 por ciento, con 2.900 empleados en huelga, y ha retado a los sindicatos, que hablaron del 60 por ciento, a que aporten sus datos por sectores y por provincias para contrastarlos.

Como novedad de los datos respecto a ayer, preguntado por los periodistas, Igea ha desvelado que los servicios mínimos establecidos por la Junta de Castilla y León fueron de "19.800" profesionales -de los casi 65.000 llamados- que tenían que acudir a su puesto de trabajo sin poder ejercer su derecho a la huelga.

"La huelga ha sido un pleno fracaso", ha sentenciado Igea, convencido de que la incidencia de la misma "pone a cada uno en su sitio" y da "de bruces con la realidad", en referencia a unos sindicatos a los que ha pedido "desligar la acción sindical de la acción política".

En este sentido, ha lamentado que en los últimos días no fuera "capaz de distinguir el discurso de algunos dirigentes políticos y de algunos dirigentes sindicales", al dar por hecha la intencionalidad de "convocar una huelga a cuatro días de las elecciones".

Ha reconocido que el hecho de que sólo el 5 por ciento de los empleados haya secundado la huelga "no significa" que el restante 95 por ciento esté "de acuerdo con todo" lo que haga la Junta de Castilla y León, pero se ha congratulado por la "responsabilidad" de los empleados públicos.

Por contra, ha cuestionado que algún trabajador pueda sentirse "orgulloso" de "paralizar un quirófano", una estancia hospitalaria que ha reconocido que es fácil de dejar sin actividad por la necesidad de formar un equipo en el que no falte ningún profesional.

Sobre la mala fe que atribuyen los sindicatos a la Junta, Igea la ha negado al sostener que han estado "negociando y haciendo ofertas hasta el último segundo", lo que ha mantenido que seguirá haciendo el Ejecutivo a pesar de los "silbidos, acosos o cualquier otra acción" que puedan realizar los representantes sindicales.

Igea ha considerado que los sindicatos tendrán "difícil" explicar las razones por las que, "por tres meses" de diferencia -entre las demanda de aplicar las 35 horas a 1 de enero de 2020 que pedían los sindicatos y la oferta de hacerlo a 31 de marzo-, los convocantes hayan mantenido una huelga, "salvo que uno tenga en cuenta que a tres días hay unas elecciones", ha apostillado.

El vicepresidente ha deslizado también que algunos de los 600 liberados sindicales que ayer participaron en la huelga no van a ver descontada de su nómina la cantidad correspondiente al ejercicio de este derecho.

"Nada va a torcer nuestra voluntad" de atender las "justas reivindicaciones" de los empleados públicos y de acompasarlas con la calidad de los servicios públicos, aunque ha puntualizado que la "más justa" de esas demandas tienen que ver con ser "tratados en pie de igualdad" con el resto de funcionarios de otras autonomías y del Estado.

Preguntado por las reticencias y desconfianzas manifestadas por los sindicatos ante futuras firmas de acuerdos con la Junta, Igea ha ironizado con que hay "dos posibilidades: firmarlo o no firmarlo".EFE