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Una sociedad con numerosas enfermedades, pérdida de tierras agrícolas o el calentamiento global son algunas de las consecuencias más inmediatas del cambio climático, por lo que una de las mayores expertas medioambientales del mundo Bahijjahtu Abubakar insiste en combatirlo con políticas de incentivos.

A su juicio, es más eficaz premiar los comportamientos que favorezcan la responsabilidad con el entorno y reduzcan la contaminación que establecer una gran cantidad de prohibiciones descontroladas que se acaban incumpliendo de forma constante, según ha expuesto en una entrevista con la agencia EFE.

La activista nigeriana, considerada un referente internacional en la materia, participa este sábado en el IX Encuentro Mujeres que transforman el mundo en Segovia, donde ha recalcado que los países que menos residuos de todo tipo producen tienen que recibir compensaciones económicas por parte de los que más contaminan.

Entre las medidas que propone también se encuentran los incentivos de los gobiernos para que los jóvenes apuesten por negocios limpios o las subvenciones para todo tipo de ideas no contaminantes, como los taxis eléctricos o la producción de energías alternativas al carbón o el petróleo.

Abubakar se ha mostrado optimista ante la iniciativa que están demostrando las nuevas generaciones, en su opinión, esto supone un importante avance, ya que hace tan solo unos años era una labor "compleja" tratar de concienciar a la población.

No obstante, a su juicio se ha convertido en un problema de salud, por lo que toda la población y, en especial, los más jóvenes se interesan cada día más por ello, de forma que esas generaciones deben de convertirse en un "arma de presión política".

Otras recomendaciones que hace la experta a los gobiernos es la apuesta por políticas de "cero residuos" en instituciones, centros educativos, hospitales o empresas.

También ha defendido el transporte comunitario, como autobuses que lleven a los empleados hasta su puesto de trabajo o el fomento de vehículos limpios y saludables como la bicicleta.

En este sentido, ha recordado que los riesgos de la contaminación para la salud son "enormes" porque las partículas pasan directamente a la sangre, produciendo ictus, infartos y otras enfermedades cardiovasculares o respiratorias como la neumonía, la bronquitis o el asma.

Por otra parte, ha hecho hincapié en la importancia de utilizar la tecnología para combatir el cambio climático y no como una forma más de contaminar, en esta línea, ha explicado que existen aplicaciones neutrales y materiales reciclables para la confección de dispositivos que deben de cobrar cada vez mayor protagonismo.

El problema de la contaminación no solo afecta a los países desarrollados, sino que es tanto o más complejo en otros que están en vías de desarrollo, como los del continente africano, donde la pobreza energética es una de las lacras que sufre la sociedad y, en especial, las mujeres.

En África subsahariana más de 600 millones de personas no disponen de electricidad y más de 700 millones dependen de combustibles nocivos, además, tan solo en Nigeria casi 100.000 mujeres mueren cada año a causa de los humos que se producen al cocinar con leña en cocinas cerradas, que equivalen a inhalar 20 cajetillas de cigarros al día, ha lamentado.

Por eso, Abubakar, que es ingeniera medioambiental, fundadora de una organización que garantiza la seguridad de las mujeres rurales y coordinadora del Programa de Energías Renovables del Ministerio de Nigeria ha insistido en que "todo el mundo debería de tener acceso a la energía verde", hasta el punto de que tendría que ser un derecho ciudadano. EFE

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