EFEÁvila

El empleo de nuevas técnicas ha permitido a los expertos confirmar que el Torreón del castro vetón de Ulaca, situado en Solosancho (Ávila), habitado durante la última etapa de la Edad del Hierro y uno de los asentamientos más grandes de la Península Ibérica, pudo cumplir alguna función político-religiosa.

Es una de las conclusiones del trabajo realizado por un equipo de investigadores entre los figuran miembros del grupo Geovisualización, Espacios Singulares y Patrimonio (GESyP) de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), han informado este sábado fuentes de la institución académica.

Trabajan también investigadores de la Universidad de Salamanca, de la Universidad Complutense de Madrid, de la Universidad Rey Juan Carlos, de la Universidad de Vigo así como del Politecnico di Torino y de la Università degli Studi di Salerno (Italia).

Entre todos ellos han conseguido aportar nueva información sobre la posible funcionalidad político-religiosa de esta construcción singular, de manera que los resultados de este trabajo faciliten la toma de decisiones para futuras intervenciones arqueológicas en este yacimiento vetón.

El castro de Ulaca, donde se ubica el edificio objeto de este nuevo estudio, es Bien de Interés Cultural desde 1995, destacando sobre los otros asentamientos vetones por su enorme superficie -más de setenta hectáreas, sus murallas con más de 3.000 metros de longitud, y por albergar una serie de estructuras muy bien conservadas.

Algunas de ellas son "excepcionales en el mundo celta", como un santuario rupestre, una sauna iniciática semiexcavada en la roca o un edificio en ruinas de grandes dimensiones conocido como el Torreón.

Esta última edificación, objeto de la investigación, está formada por bloques de granito de gran tamaño, que la diferencian de las más de 250 estructuras domésticas que se pueden ver repartidas por distintos puntos del poblado, lo que "demuestra la importancia de este yacimiento excepcional", según las mismas fuentes.

Sin embargo, pese al amplio conocimiento sobre los vetones y el sitio de Ulaca, existen aún "ciertos aspectos cruciales que quedan por dilucidar", ya que frente a los numerosos estudios sobre la sauna y el altar, hasta la fecha se carecía de "un análisis en profundidad" sobre el emplazamiento, las características y la posible función del Torreón.

Para conseguir toda la información necesaria para el estudio, la instrumentación utilizada ha sido tanto terrestre como aéreo, con el uso de técnicas fotogramétricas aéreas, utilizando una cámara a bordo de un dron (UAV), y al posicionamiento global de navegación por satélite (GNSS).

Gracias a los Sistemas de Información Geográficos (SIG), se ha verificado, por primera vez, la efectividad del Torreón como posible atalaya destinada al control interno y externo del poblado, mediante la realización de un análisis de cuencas visuales.

Igualmente, según Miguel Ángel Maté del grupo de la UPM, gracias a las prospecciones geofísicas con GPR y magnetómetro, la fotogrametría y las imágenes aéreas, se plantea "un nuevo escenario".

Y es que el Torreón fue erigido en la zona más privilegiada del oppidum desde el punto de vista hídrico, el único rincón donde en verano los manantiales siguen proporcionando agua y los pastos se mantienen verdes.

Se encuentra además rodeado de otras estructuras, en algunos casos de gran tamaño, lo que contribuye a "vislumbrar la importancia de esta zona del asentamiento y esta edificación singular que pudo cumplir alguna función político-religiosa". EFE