EFEMadrid/Valladolid

El índice de precios de consumo (IPC) aumentó en Castilla y León el pasado mayo un 1,1 por ciento en tasa interanual, pero supone un descenso de siete décimas respecto al mes anterior debido fundamentalmente al abaratamiento de la electricidad y a una ralentización del precio de los carburantes.

La inflación se redujo en Castilla y León dos décimas en mayo respecto al mes anterior, con los mayores descensos registrados en ocio y cultura (-1,6 puntos) y vivienda (-0,4), que en lo que va de año registran una caída acumulada de -2,1 y -2,9 puntos respectivamente.

Por debajo del medio punto, en mayo subieron los precios en alimentos y bebidas no alcohólicas (0,5); bebidas alcohólicas y tabaco (0,2); medicina (0,1); transporte (0,6); y comunicaciones (0,1), en tanto que en la enseñanza y los hoteles, cafés y restaurantes permanecieron igual.

La mayor crecida registrada en Castilla y León respecto al mes de abril se produjo en vestido y calzado (2,5), según el INE.

En lo que va de año, los mayores descensos en la comunidad autónoma se produjeron en vivienda (-2,9); vestido y calzado (-2,7); y en ocio y cultura (-2,1), mientras que el mayor aumento fue el del transporte (6,8).

La tasa disminuye en todas las comunidades autónomas en mayon respecto a abril, con caídas máximas en Castilla-La Mancha (-0,9), Aragón (-0,8) y Navarra (-0,8), mientras que Cantabria acusó el menor descenso (-0,5) de todo el territorio autonómico.

Según ha confirmado este miércoles el Instituto Nacional de Estadística (INE), la menor inflación de mayo supone una moderación respecto al alza interanual del 1,5 % de abril que había sido empujada por los precios de la Semana Santa.

En mayo, por el contrario, el abaratamiento de los paquetes turísticos tiraron también a la baja de los precios del ocio y la cultura hasta marcar una caída del 1,2 %. EFE

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