EFEValladolid

La Junta de Castilla y León prevé ingresar el próximo año 5.829 millones de euros vía impositiva, lo que supone un 4 por ciento más que en los presupuestos de 2018, aunque en lo relativo a los tributos propios, los ingresos descenderán un 7 por ciento, de los 755 millones de 2018 a los 703 millones en 2021.

Así se extrae del proyecto de Presupuestos Generales de Castilla y León para 2021 presentados este jueves en rueda de prensa por el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, el vicepresidente y portavoz, Francisco Igea, y el consejero de Economía y Hacienda, Caros Fernández Carriedo.

La principal fuente de ingresos tributarios de Castilla y León para el próximo año será el Impuesto sobre la Renta (IRPF), que aportará más de 2.080 millones de euros, con un aumento del 14,9 por ciento respecto a las Cuentas de 2018, cuando los ingresos por esta vía fueron de 1.810 millones.

El segundo de los impuestos en importancia cuantitativa será el IVA que recaudará el Estado y trasferirá después a esta Comunidad, con 2.050 millones de euros, que suponen un leve descenso del 0,65 por ciento respecto al presupuesto de 2018, el último aprobado y que ha sido prorrogado sucesivamente.

En el caso de los tributos propios, la Junta de Castilla y León ha previsto un descenso del siete por ciento, al pasar de los 755,8 millones recaudados en 2018 a los 703 millones incluidos en la proyección realizada por la Junta para 2021, donde el descenso de la Comunidad será casi generalizado, a excepción de lo que se recaudará en los gravámenes a determinados medios de transporte y a las actividades de juego.

Precisamente, en este apartado de tributos propios, el presidente de la Junta ha destacado que Castilla y León cree y apuesta por una política de tributos "moderada", de modo que "no se ha subido ningún impuesto" en la Comunidad. Aunque otros, como el de sucesiones y donaciones tampoco se ha visto reducido a consecuencia de la pandemia.

Por ello, la recaudación prevista por la vía del impuesto a las donaciones y sucesiones será de 200 millones de euros, prácticamente sin variación respecto a las Cuentas de 2018.

No obstante, el vicepresidente de la Junta sí que ha destacado que en lo relativo a los impuestos propios, en esta previsión de ingresos sí está incluida la rebaja fiscal aprobada a la trasmisión de patrimonio en el medio rural, que supondrá menos recaudación por esta vía.

Concretamente, la recaudación vía impuestos patrimonial pasará de los 38 millones de euros de 2018 a los 34,5 millones del próximo año, es decir, un descenso del 9,2 por ciento.

Estos descensos recaudatorios serán incluso más acusados en impuestos como el de depósito de residuos (-30,9%) y 7,6 millones esperado; actos jurídicos documentados (-22%) y 78 millones proyectados; afectación medioambiental (-16,4%) y 62 millones; o del -6 % en el caso de los depósitos en entidades de crédito, por los que se espera recaudar 23,5 millones de euros.

En el sentido contrario, hay dos impuestos propios de la Comunidad que aumentarán su proyección de ingresos para el próximo año, como es el impuesto a los medios de transporte más contaminantes, que pasará de los 12,6 millones recaudados en 2018 a los 22 millones en 2021 (+73 %) y el impuesto sobre la actividad de juego, que pasará de los 70 millones de hace dos años a los 74 millones del siguiente ejercicio (+5,7).

Por último, el resto de tasas aplicadas por la Junta de Castilla y León depararán 28,8 millones, el 4,13 por ciento menos respecto a los 30,1 millones del presente ejercicio.EFE

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