EFEValladolid

El vicepresidente de la Junta, José Antonio de Santiago-Juárez, ve "francamente acertado" el preacuerdo entre PP y Cs que permitirá "un gobierno estable" y "una mayoría parlamentaria" en Castilla y León, en la línea de lo que "querían" los votantes en la Comunidad.

En rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, en el que se ha cesado al propio De Santiago-Juárez y a la consejera de Economía y Hacienda, Pilar del Olmo, que el sábado recogen sus actas como concejales del PP en el Ayuntamiento de Valladolid, el vicepresidente de la Junta ha dicho que "negociar es acercar posturas" y que lo que importa "es el futuro de Castilla y León".

Ello en respuesta a preguntas de los periodistas sobre cómo veía que el acuerdo para formar gobierno en la Junta incluyera un reparto de otros gobiernos locales y diputaciones de la Comunidad entre PP y Cs.

Ha rechazado que haya sido un acuerdo impuesto por las direcciones nacionales de ambas formaciones, ya que se "ha negociado a varias bandas", con un equipo negociador, en el caso del PP, "liderado por Fernández Mañueco", en referencia al presidente de los populares de la Comunidad y candidato a la Presidencia de la Junta, quien a su juicio ha sido quien "ha pergeñado" el acuerdo.

El preacuerdo incluye precisamente que Mañueco se ponga al frente de la Junta, un presidente que es del "gusto" de De Santiago-Juárez, ha admitido.

De Santiago-Juárez ha sostenido que probablemente al todavía presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, no le hubiera importando que el acuerdo se hubiera trasladado desde Madrid y ha ironizado con la máxima de la diplomacia vaticana de que lo importante es que "los otros salgan con lo nuestro".

"Los ciudadanos han querido que acordemos", ha defendido sobre que ese acuerdo autonómico lleve aparejado que CS se haga con algunas alcaldías y presidencias de diputación en la Comunidad.

Preguntado en concreto por la Diputación de Valladolid, donde Cs no quiere que el presidente sea el presidente del PP de Valladolid Jesús Julio Carnero por llevar ocho años en el cargo, ha reiterado que él no está en esa quiniela, y que "ni harto de vino" optaría a ese cargo, ni aunque se lo plantearan, que no ha sido el caso.

Tampoco ve al frente de la Diputación a la candidata del PP a la Alcaldía de Valladolid y hasta hoy consejera de Economía y Hacienda, Pilar del Olmo, a quien ve "con ganas e ilusión de ejercer una oposición seria y constructiva durante cuatro años".

"No soy Aramis Fuster", ha zanjado preguntado sobre quién sería a su juicio el mejor candidato para presidir la Diputación vallisoletana.EFE