EFEValladolid

La 65ª Semana Internacional de Cine de Valladolid, para la que se barajan diversos escenarios en función de la pandemia, se celebrará como estaba previsto del 24 al 31 de octubre bajo la premisa de público presencial en las principales secciones del festival.

"Si no hay posibilidad de público, recomendaría la suspensión hasta el año que viene, no un aplazamiento", ha afirmado Angulo durante una entrevista con la Agencia Efe en la que se ha mostrado partidario de celebrar el festival "aunque sólo sea con el 30 por ciento del aforo de las salas".

Estos son los criterios que el director trasladará próximamente al Consejo Rector de la Seminci, que preside el alcalde de Valladolid, Óscar Puente, al igual que el estado actual de la programación, sobre los cuales ha declinado extenderse más por respeto a los órganos directrices del segundo festival más antiguo de España.

"Estamos trabajando en un modelo híbrido: por una parte presencial en el tronco con las secciones principales: Oficial, Punto de Encuentro, Tiempo de Historia y DOC España; y por otra online con la retransmisión (vía streaming) tanto de secciones menores como de actos que antes tenían público", ha precisado.

Para Javier Angulo (Bilbao, 1943), al frente de la Seminci desde 2008 durante doce ediciones, un festival online "no es un festival y en esa línea creo que estamos los principales de Europa, Cannes, San Sebastián y por supuesto nosotros".

Eso sí, ha añadido, en el caso de Valladolid "queremos plantear un festival donde la seguridad de los aficionados esté por encima de todo", con la observación estricta de unas normas que, a poco más de cinco meses de su celebración, "puede llevarnos a la suspensión de algunas actividades complementarias", ha apostillado.

En cualquier caso, el grado de ocupación en la salas que se tolerado, ahora de un 30 por ciento pero que para octubre se espera que sea del 50, "va a condicionar todo" en un certamen que ya tiene avanzados sus contenidos fruto de un trabajo realizado a distancia por la organización a través de reuniones virtuales.

No es ajeno Angulo a una posible mengua presupuestaria por parte de las instituciones que integran el patronato, debido a la emergencia social y sanitaria actual, no así en el caso del Ayuntamiento de Valladolid, titular de la Seminci, ha subrayado antes de expresar su convencimiento de que todas ellas "van a realizar un gran esfuerzo".

En el caso de los patrocinadores privados, "van a necesitar la visibilidad que les puede proporcionar un festival como el de Valladolid para poder regresar al mercado", ha apostillado quien también es periodista, crítico cinematográfico, guionista y realizador.

Dentro de esta clima de optimismo, espera que al menos los invitados procedentes de Europa no tengan excesivos problemas, ya en octubre, para acudir a Valladolid a promocionar sus películas, disertar o compartir inquietudes con los aficionados como es tradicional en la Seminci.

Respecto al futuro de la industria cinematográfica después del coronavirus, Angulo no oculta su temor a que las plataformas que han ofrecido series y películas durante el confinamiento acaben por imponerse y vaciar de público las salas.

Las plataformas "son un torpedo en la línea de flotación de la distribución y exhibición en salas", ha insistido respecto a la necesidad de que los aficionados no deserten.

En el caso de la Seminci, no quiere perder ni los casi 100.000 espectadores censados el pasado 2019, ni tampoco a los nuevos que estén por llegar, "y para ello no dudaré en pedir importantes campañas para que se sigan revisando los precios" de las entradas, ha puesto como ejemplo.

"A pesar de la crisis, esta es la ocasión de que quienes amamos el cine no dejemos de ir a las salas. Va a haber hambre de consumo y espero que la crisis no sea un inconveniente. La pandemia es un fenómeno que pasará y dejará marcas, pero confío en que al final de año, si no hay una nueva oleada, poco a poco las cosas volverán a su ser", ha reflexionado. EFE

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