EFEInés Morencia Valladolid

Los fisioterapeutas de UCI, tras la aparición de la COVID-19, se han mostrado "esenciales" para el ahorro de los recursos sanitarios, puesto que, gracias a su trabajo, se ha acortado el tiempo de estancia de los pacientes críticos y se ha reducido la ventilación mecánica y la hospitalización.

Los sanitarios se han convertido en los grandes protagonistas de la lucha contra esta pandemia, y los fisioterapeutas, en esta batalla, han tenido una especial relevancia, tanto desde el punto de vista sanitario, como también desde la perspectiva emocional, ya que han sido los primeros en mantener contacto con los pacientes.

En nota de prensa, el Colegio de Fisioterapeutas de Castilla y León ha recordado que, en este período, han tenido que hacer frente a varios obstáculos, comenzando por los Equipos de Protección Individual (EPIs), mucho más completos y rigurosos, "que complicaban el tratamiento con el paciente".

Han sabido adaptarse a ellos y se han volcado, de manera especial, en la realización de tratamientos como la rehabilitación respiratoria, una especialidad que se ha hecho absolutamente imprescindible, puesto que los pacientes críticos por la COVID-19 precisan de respiradores.

Por tanto, necesitan un tratamiento posterior para que los pulmones vuelvan a habituarse a trabajar sin ayuda mecánica, lo que permite dicha especialidad fisioterapéutica, además de facilitar el drenaje de secreciones a los pacientes para reducir y, en muchos casos, evitar, las infecciones respiratorias.

Además, han sido también determinantes en las terapias motoras, en las que se han aplicado desde el primer día en el que los pacientes eran sedados, para potenciar la movilidad ya que, en el caso de los críticos, al permanecer sedados durante un tiempo prolongado, sufren debilidad muscular y atrofia y/o pérdida de la masa muscular a causa de una miopatía, polineuropatía o ambas.

De ahí la importancia de realizar la terapia motora desde el minuto uno, para que, posteriormente, en el trabajo en planta, hubiera unos cimientos con los que seguir avanzando más rápidamente y permitir una más pronta recuperación de las personas afectadas por el coronavirus.

Y también los fisios han desarrollado un gran papel a nivel emocional, puesto que, como en el caso de Isabel Muñoz y Laura de la Guía, ambas destinadas a las UCIs, han sido las que han recibido, con sus sonrisas bajo las mascarillas y equipos de protección, las primeras reacciones de los pacientes que salían de la sedación.

Estos lo hacían desorientados, sin posibilidad de ver a ningún familiar ni recibir el calor de su gente, solos, indefensos, con miedo, vulnerables, por lo que para ellos ha sido vital poder hablar con alguien de lo sucedido, contar su historia y desahogarse ante la incertidumbre.

Ambas profesionales, que han destacado la "gran acogida" que recibieron en la unidad de intensivos y la importancia del trabajo multidisciplinar entre los sanitarios, han sido testigos del agradecimiento de los pacientes por hallar en ellas esa mano amiga que ha sabido cuidarles sin escatimar en palabras amables ni en ofrecer cercanía, ánimo y esperanza.

En opinión de Isabel Muñoz Díez, "es importante que se promocione la presencia obligatoria de los fisioterapeutas en las UCIS, porque no es algo habitual" y, como dice un compañero suyo "no deberíamos ir, sino estar, ya que se ha demostrado que nuestro trabajo es fundamental en estas unidades, y ahorra recursos sanitarios". EFE