EFEÁvila

Una parte de los 3.600 alumnos de la Escuela Nacional de Policía, con sede en Ávila y que hace tres meses y medio tuvo que volver a sus casas debido a la Covid-19, se han reincorporado este lunes al centro policial para finalizar presencialmente el curso docente interrumpido por la pandemia.

En total, han sido 689 los futuros agentes que han retornado a unas instalaciones vacías durante todo este tiempo a la espera de que la finalización del estado de alarma les permitiera concluir su periodo de formación.

Se trata de una quinta parte de los alumnos pertenecientes a las promociones XXXII y XXXIII de la Escala Ejecutiva y a la XXXV promoción de la Escala Básica, ya que el resto se irán reincorporando en otros cuatro turnos, cada uno de ellos de una semana de duración, para finalizar su periodo formativo.

Según ha explicado a los periodistas el director del centro, José Luis Tejedor, todos los alumnos se han sometido al correspondiente test PCR en la unidad sanitaria más cercana que el cuerpo Nacional de Policía tiene por toda España.

"Ninguno ha dado positivo", ha señalado Tejedor, quien ha mostrado su esperanza en que suceda lo mismo con los próximos cuatro turnos que pasarán por la academia y que se ha adaptado a las correspondientes medidas de prevención e higiene dictadas por las autoridades sanitarias.

También se han sometido a los correspondientes test los profesores que imparten clases y el personal que a diario trabaja en estas instalaciones que cuentan con flechas que marcan el sentido de cada recorrido, zonas balizadas y gel hidroácohólico en los accesos a determinadas estancias, entre otras medidas de prevención.

Además del uso constante de las mascarillas, los alumnos mantienen la correspondiente distancia de seguridad en zonas comunes, especialmente en lugares como el auditorio, en el que existe uno o dos asientos entre cada futuro policía, mientras escuchan las recomendaciones del mando correspondiente.

Las recomendaciones giran en torno a la forma de realizar los exámenes, de moverse por el recinto u otros protocolos internos como el hecho de que solo pueda haber un máximo de doce alumnos por sección, cuando lo habitual es que sean cerca de cincuenta.

Igualmente, existe una limitación en el aforo de los comedores y en el alojamiento en habitaciones, que pasa de los cuatro inquilinos habituales a solo una persona por estancia, con el objetivo de garantizar la distancia interpersonal de seguridad.

Tejedor ha explicado que durante este tiempo, todos los alumnos del curso 2019-2020 han recibido la formación teórica por vía telemática, pero la práctica ha tenido que ser comprimida en una semana para completar el periodo final de su preparación.

El director de la Escuela Nacional de Policía ha indicado que las clases prácticas que en condiciones normales eran impartidas en dos meses, ahora van a durar una semana, con los condicionantes derivados de la Covid-19, ya que la ausencia de contacto evitará el mismo en la formación relacionada con la defensa personal.

Aunque con menos trasiego de alumnos de lo que era habitual hasta mediados de marzo, este centro de formación policial, considerado entre los más importantes de Europa, ha recuperado este lunes una parte de su actividad.

Esta actividad se extenderá hasta el 31 de julio y retornará en torno a mediados de septiembre, aunque por el momento se desconoce en qué condiciones, ya que todo girará en función de la evolución de la situación sanitaria.

Si no empeoran las circunstancias, lo más probable es que los más de 3.000 alumnos de la promoción 2020/2021 puedan dividirse en grupos y turnarse para recibir formación presencial y práctica, ya que lo que por el momento no se contempla es dividir la promoción por la mitad, ha dicho Tejedor.

Otra cosa serán las pruebas de acceso para futuras promociones, ya que por el momento, la crisis sanitaria ha impedido que se convoquen las plazas. EFE