EFEValladolid

Castilla y León ha entrado en recesión con los primeros efectos de la Covid 19 , según los datos de contabilidad regional del primer trimestre de 2020, que registran una caída del Producto Interior Bruto (PIB) de un 3,2 por ciento.

La Junta de Castilla y León ha vinculado la crisis del coronavirus con la caída interanual del 3,2 por ciento registrada en la economía de la Comunidad en el primer trimestre de 2020, a pesar de que el estado de alarma vinculado a la COVID únicamente incidió en medio mes de este periodo.

El consejero de Economía y Hacienda, Carlos Fernández Carriedo, ha presentado este lunes en una rueda de prensa los datos de la Contabilidad Regional correspondiente al primer trimestre del año, cuando además se ha observado una merma del 4 por ciento en el PIB respecto al trimestre anterior, el último de 2019.

Para el consejero de Economía y Hacienda, estos datos suponen una caída en la recesión cuando en los dos trimestres anteriores ya se había detectado una desacelaración de la economía de Castilla y León aunque no había caído en el decrecimiento.

Con los datos de este primer trimestre de 2020, según el consejero, ya no se trata de una desaceleración de la economía, sino de un decrecimiento "y ya hablamos de recesión".

En este primer trimestre de 2020, el PIB se ha reducido un 3,20 por ciento en comparación con el mismo periodo de 2019 cuando solo han entrado en el cómputo de la Contabilidad Regional quince días del estado de alarma.

Según los cálculos de Fernández Carriedo, Castilla y León con un nivel de descenso del 3,2 por ciento del PIB perderá a final de año algo más de 2.000 millones de euros.

Ha recordado que Castilla y León viene de un crecimiento del 1,9 por ciento en el cuarto trimestre de 2019 y ahora se ha plantado en un decrecimiento del 3,2 por ciento, lo que supone que en un solo trimestre el descenso ha sido del 5,1 por ciento.

Sin embargo, para Fernández Carriedo "este dato de recesión" es menos relevante que el de la media española cuando se estima que en el conjunto de España en este primer trimestre baje un 4,1 por ciento.

La idea que ha lanzado el consejero en la presentación de la Contabilidad regional es que Castilla y León viene de una desaceleración económica lo mismo que la española y ha pasado de "desaceleración a recesión" aunque para este primer trimestre es menor que la del conjunto nacional, en concreto de nueve décimas menos.

Y estos datos, a pesar del buen comportamiento de la agricultura que ha tenido un crecimiento interanual de 5,4 por ciento, cuando en el periodo anterior tuvo un caída del 4,7 por ciento.

Este buen dato contrasta con el de la construcción, con una bajada del 8,4 por ciento y cuando en el trimestre precedente había crecido un 3 por ciento, con descensos notables en edificación e ingeniería civil.

También ha tenido un decrecimiento notable la industria, un -3,4 por ciento, con un incremento del 9,3 por ciento, aunque venía de un decrecimiento del -4,3 por ciento del trimestre anterior y un ejercicio 2019 malo por el cierre de la minería y las térmicas.

El sector servicios bajó también un 2,9 por ciento, aunque este descenso fue mayor en algunos subsectores, como el comercio, la hostelería y el comercio.

El empleo bajo un 0,5 por ciento, especialmente en servicios y construcción si se compara con la creación de puestos de trabajo de otros trimestres.

No obstante, el consejero ha asegurado que el "objetivo" de la Junta de Castilla y León para 2020 es tener "menos recesión, menos paro y menos deuda que la media española", aunque a su juicio es "difícil prever en este momento" cómo va a ser el comportamiento económico cuando se espera "un repunte" en otoño pero ha apuntado a un "escenario de recesión". EFE

(foto)