EFEValladolid

El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, ha arrancado su primer debate sobre el estado de la Comunidad recordando las 3.782 vidas perdidas por la COVID, a cuyas familias ha mandado su cariño y apoyo, y ha ensalzado "la entrega magnífica" de los sanitarios, con los que se estará "en deuda eterna".

Estas alusiones a la "prueba muy dura" que ha pasado la Comunidad, con casi 28.000 afectados por la COVID y esos miles de "proyectos personales y vidas cercenadas cruelmente" han levantado los primeros aplausos en la intervención, con el mensaje de que esos afectados, así como los que han perdido sus empleos o empresas "no están solos".

Se están "poniendo todos los recursos para que recuperen la plena normalidad de sus vidas", ha defendido el presidente de la Junta, quien ha agradecido el esfuerzo que ha puesto toda la sociedad de Castilla y León en "ganar al virus y salir adelante".

Fernández Mañueco ha valorado el esfuerzo de los empleados públicos y de los servicios públicos esenciales y ha afirmado que un Gobierno regional "cohesionado", con iniciativa y trabajo, "ha estado volcado en combatir la pandemia".

El presidente de la Junta ha defendido además las medidas para proteger a las personas de los servicios esenciales y ha insistido en la "entrega magnífica" de los sanitarios, con los que se estará "en deuda eterna".EFE