EFEValladolid

El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, ha restado este miércoles importancia al nuevo conflicto surgido en el ámbito del Diálogo Social entre su gobierno y los sindicatos y la patronal, en este caso por la extensión de la mediación laboral del SERLA a otras provincias, ya que ve este proceso como "diálogo, discrepancia y también acuerdo".

En la rueda de prensa convocada para hablar de nuevas aportaciones para ayudas de dependencia, preguntado por el conflicto surgido en el Consejo del Diálogo Social, Mañueco ha puesto como ejemplo los acuerdos alcanzados con los sindicatos y la patronal en otros ámbitos, como la teleasistencia y la atención a las personas dependientes.

No obstante, ha reconocido que en esta legislatura "por muchas circunstancias, se requiere un esfuerzo mayor de diálogo" para, pese a la "discrepancia", llegar a acuerdos a través del diálogo y el acercamiento de posturas, que confía alcanzar en este caso del SERLA también.

La pretendida y acordada en la anterior legislatura extensión de la mediación de la Fundación Servicio de Relaciones Laborales (SERLA) al resto de provincias, más allá de Valladolid, abrió el pasado lunes una nueva brecha en el Diálogo Social, tras la propuesta de cofinanciación realizada por la Junta y el rechazo unánime de los sindicatos UGT y CCOO y la patronal CEOE, que ven "mala fe" y "desconocimiento" en este planteamiento.

El desacuerdo surgió en la reunión de la Comisión Permanente del Consejo del Diálogo Social, donde la consejera de Empleo e Industria, Carlota Amigo, presentó forma verbal una propuesta de cofinanciación para extender el servicio al resto de provincias, cifrada en entre 6 y 8 millones de euros, a la vez que rechazó su necesidad, al entender que se duplicarían estructuras.

En concreto, la consejera expresó su rechazo a acometer ahora, en medio de una "crisis total", la extensión provincial del SERLA, ya que entiende que la prioridad ahora es ofrecer ayudas a las empresas para mantener el empleo. EFE