EFEValladolid

España forma parte junto a Portugal, Austria y Chipre del grupo de países europeos que no tienen la especialidad de Médico de Urgencias y Emergencias, que en el caso de Castilla y León, con unos 450 urgenciólogos, se nutre en su mayoría de los que acaban su residencia en medicina de familia y comunitaria, con trabajo en precario y sin reconocimiento.

A las puertas de urgencias del Clínico de Valladolid un grupo de médicos de urgencias, convocados por UGT, ha querido aprovechar este día Mundial de las Urgencias y Emergencias para reclamar que se reconozca la especialidad y se acabe con ese "totum revolutum" del que forman parte, "un granero de profesionales" derivados de Atención Primaria en su mayoría.

Sin especialidad no hay formación reglada ni residentes MIR y puede haber médicos de familia en urgencias, como es el caso de Miguel Holguín, secretario de Sanidad de UGT Servicios Públicos de Castilla y León, médico en las urgencias del Clínico de Valladolid, pero también de otras especialidades, según ha explicado el sindicalista a EFE.

Al no haber una especialidad propia se tienen que formar por su cuenta ya que poco sabe alguien que se ha formado en otras especialidades de un infarto o una fractura de cadera.

Y al no haber especialidad no hay listas de espera en un trabajo "presencial" cien por cien, 365 días al año y 24 horas al día.

"Es uno de los servicios más precarizados" como evidencia que en la oferta de estabilización de la Consejería de Sanidad la de médicos de urgencia sea la de más plazas con 151, explica Holguín.

En cuanto al problema de jubilaciones, el responsable de Sanidad de UGT ha observado que en el caso del Clínico se dan los dos extremos, profesionales cercanos a esa jubilación y otros que acaban de terminar su residencia como médicos de familia y están allí trabajando.EFE