EFETraspinedo (Valladolid)

Un centenar de personas se ha concentrado este viernes en la plaza mayor de Traspinedo para pedir exigir justicia y recordar a su vecina Esther López, la joven de 35 años desaparecida el 13 de enero pasado y hallada muerta en una cuneta el pasado febrero, cerca de la población.

“Justicia para Esther y su familia” y “Esther, Traspinedo no te olvida” son los carteles que han portado los cientos de vecinos en la manifestación, convocada por el Ayuntamiento y en la que han trasladado su apoyo a la familia y amigos de la víctima.

La teniente de alcalde, Angara García, ha sido la encargada de abrir este emotivo acto en una localidad 1.100 habitantes enclavada en la comarca de Tierra de Pinares y que, como cada día 13 de cada mes, fecha en la que se vio viva a Esther por última vez en enero de este año, ha vuelto a pedir justicia para la joven.

García ha excusado la ausencia del regidor, Javier Fernández, por motivos laborales, ha trasladado “su apoyo y cariño” a los allegados y ha pedido justicia para Esther y su familia”.

También ha subido al estrado una prima de la víctima, Susana Sanz, quien ha criticado las afirmaciones del principal sospechoso al afirmar: “esto no tenía que pasar, necesito que quede claro que mi prima es la víctima, que la han asesinado”.

Sanz ha afirmado que hará todo lo esté su mano para que "quienes lo hayan hecho, sean juzgados y cumplan la máxima condena”.

Inés, la hermana de Esther, ha reivindicado “el honor de su hermana” ante algunas declaraciones vertidas sobre la fallecida, y ha subrayado que “a nadie, especialmente al principal sospechoso, que no se le olvide quién es aquí la víctima: Esther López de la Rosa”.

La concentración ha concluido en un aplauso de los asistentes en la plaza, que aún esperan tras cuatro meses en los que todavía se mantienen abiertas varias líneas de investigación y algunas incógnitas centradas en si su fallecimiento fue accidental o si pudieron intervenir terceras personas, por comisión u omisión.

Los agentes del instituto armado han centrado sus pesquisas en tres hombres: Ramón, que permaneció en prisión durante seis jornadas, pero se le puso en libertad y sólo permanece en la causa como investigado; Carolo, sólo llamado a declarar, y Óscar, la última persona que la vio con vida.

La Guardia Civil ha inspeccionado la vivienda de Óscar en Traspinedo y su vehículo, un Volkswagen T-Roc gris, y en las tres declaraciones que ha depuesto siempre ha mantenido su inocencia, tanto ante los agentes como en el Juzgado de Instrucción Número 5 de Valladolid, que investiga el caso.

Los allegados de Esther denunciaron su desaparición el 17 de enero y tras cuatro batidas por el pueblo en la que participaron numerosos vecinos y unidades especializadas de la Guardia Civil, un senderista encontró el cuerpo de la joven el 5 de febrero en una de las carreteras de entrada al pueblo.

La posterior autopsia desveló que la joven pudo ser atropellada por un vehículo a motor “a media o baja velocidad” en un lugar distinto al que fue hallada, y señalaba como causa de la muerte un shock multifactorial, al que se sumaban otros factores como la intoxicación etílica, el consumo de cocaína y la hipotermia.

La familia de la víctima, personada en la causa como acusación particular, permanece a la espera de las nuevas pruebas y averiguaciones que pueda recopilar la Guardia Civil para cerrar este caso y no tener que volver a concentrarse el próximo día 13 para pedir justicia y recordar a Esther López. EFE