EFEValladolid

La población en riesgo de exclusión ha pasado de ser el 16% en 2013 en Castilla y León, unos 401.000 ciudadanos, a un 15,3% en 2018, unos 368.000, aunque con un incremento de los que están en exclusión severa del 5,1 al 8,9 por ciento, de 127.000 a 214.000 castellanoleoneses.

Así lo constata el VIII Informe Foessa sobre Exclusión y Desarrollo Social en España publicado esta semana por esta fundación vinculada a Cáritas y recogido por Efe.

El estudio constata un "estancamiento de la exclusión más severa", que se "observa claramente en comunidades que aún con niveles de exclusión más bajos, como Castilla y León y País Vasco, tienen unos niveles de exclusión más altos que en el 2013", que es cuando se publicó el anterior informe Foessa.

Por autonomías, la que menor población tiene en riesgo de exclusión en el 2018 es La Rioja, con un 11,3 por ciento; seguida de Cantabria, con un 11,8 por ciento, y Asturias con un 14,4 por ciento.

Castilla y León es, de acuerdo a los datos de informe recogidos este jueves por Efe, la quinta comunidad con menor población en riesgo de exclusión, por detrás de las citadas y del País Vasco (15,2).

En cuanto a la exclusión severa, es del 8,9 por ciento, una décima menos que en el País Vasco, y por detrás del 4,1 de La Rioja, el 4,3 de Cantabria, y el 6,2 de Asturias.

Los mayores porcentajes de exclusión los anotan Canarias y Extremadura con el 29 y el 23,2 por ciento, respectivamente.EFE