EFEValladolid

Los ciudadanos de Castilla y León son los que menos divorcios y separaciones matrimoniales anotaron en el primero trimestre del 2020, con 4,6 por 10.000 habitantes, que supone dos décimas menos que el dato del mismo trimestre del 2019, y por debajo de la media nacional de 5,7, que se ha reducido un 0,57.

De acuerdo a los datos publicados este lunes por el Consejo General del Poder Judicial, el mayor número de demandas de disolución por cada 10.000 habitantes se produjo en las Islas Baleares, 6,6; Comunidad Valenciana, 6,5; La Rioja, 6,2; Andalucía y Cantabria, 5,9; y Asturias, Cataluña y Murcia, 5,8.

Todas superan la media nacional, que es de 5,7, por debajo de la cual se situaron Castilla y León, 4,6; País Vasco, 4,9; Madrid, 5,1; Navarra, 5,2; y Aragón, 5,3.

En el primer trimestre del año se produjeron en Castilla y León, según los datos recogidos por Efe, ocho separaciones no consensuadas, 36 consensuadas, con 380 divorcios sin consenso y 597 con el y ninguna nulidad, en total 1.025 disoluciones que suponen el 12,1 por ciento menos que en el mismo periodo del 2019 (1.166 en total).

En el conjunto nacional, en el primero trimestre las demandas de disoluciones matrimoniales -separaciones y divorcios, tanto de mutuo acuerdo como no consensuados- se redujo en un 18,5 por ciento respecto al mismo trimestre de 2019.

Este dato, incluido en el informe elaborado por el Servicio de Estadística del Consejo General del Poder Judicial, pone de manifiesto la estabilidad de una tendencia a la baja que se mantiene desde los últimos años.

Los datos correspondientes al primer trimestre de 2020, que como consecuencia de la crisis sanitaria y la declaración del estado de alarma se contabilizaron sólo hasta el 14 de marzo y no hasta el día 31, muestran importantes disminuciones interanuales en todas las formas de disolución matrimonial.EFE