EFEPalencia

La Audiencia Provincial de Madrid ha condenado a más de 33 años de prisión a L.M.B.F., una mujer de 51 años y nacionalidad paraguaya, por cinco delitos de trata de seres humanos con fines de explotación sexual, tras una investigación iniciada por la Policía Nacional en Palencia.

Las averiguaciones comenzaron cuando la Brigada de Extranjería y Fronteras de la Policía Nacional en Palencia localizo a tres mujeres de Paraguay que estaban siendo obligadas a ejercer la prostitución, según ha informado la Comisaría Provincial en un comunicado este lunes, fecha en la que se conmemora el Día Europeo contra la trata de personas.

Estas mujeres confesaron a los investigadores que habían sido captadas en Paraguay y engañadas por la hija de la ahora condenada para venir a España y que les obligaban a ejercer la prostitución para pagar la deuda que habían contraído por el viaje y los gastos de alojamiento, comida, ropa y maquillaje, entre otros.

Durante la investigación los agentes comprobaron que las mujeres estaban retenidas, que no podían fugarse porque la procesada les había quitado el pasaporte, y que tenían que estar disponibles las 24 horas del día, incluso estando enfermas, y aceptar todo tipo de prestación sexual con los clientes, además de obligarlas incluso a consumir sustancias estupefacientes.

La encausada les amenazaba con multas si no ganaban y le entregaban 2.000 euros a la semana, y las atemorizaba amenazando con hacer daño a su familia, hasta el punto de que, en varias ocasiones, fue rociada con gasolina la casa de su familia en el país de origen, estando ellos dentro, con la amenaza de prenderles fuego.

La mujer no actuaba sola, se trataba de un negocio familiar, donde una de las hijas en Paraguay realizaba la captación, les facilitaba los billetes, el dinero para pasaporte y lo necesario para acreditar la entrada como turistas, pero nunca les informaba de las condiciones en las que iban a vivir.

Ya en España eran trasladadas a chalet o pisos, localizados en distintas provincias, les quitaban el dinero y el pasaporte y les informaban de la deuda que habían contraído y cómo debían pagarla.

Estas mujeres fueron encontradas con la autoestima muy baja, sentimiento de culpabilidad muy grande, y con miedo a lo que pudiera pasarles si hablaban, tanto a ellas como a su familia.

Durante la investigación se localizó a otras dos mujeres que quisieron declarar, y otras tantas que no quisieron declarar por miedo a la procesada.

Finalmente la Policía Nacional detuvo a la mujer de 51 años que ahora ha sido condenada por la Audiencia de Madrid como autora de cinco delitos de trata de seres humanos con fines de explotación sexual, a seis años y seis meses por cada uno de ellos, así como un delito continuado contra los derechos de los ciudadanos extranjeros con una pena de diez meses más de prisión. EFE