EFEValladolid

La Audiencia de Valladolid ha condenado a veintinueve años y nueve meses de prisión a un hombre de 34 años por asesinar con una escopeta a una persona y herir a otras tres en un bar de la población vallisoletana de Castrillo-Tejeriego la madrugada del 19 de agosto de 2018.

El magistrado presidente de la Sala ha anticipado el fallo de la sentencia tras un acuerdo alcanzado entre la acusación pública, las dos acusaciones particulares y la defensa, un pacto que ha hecho innecesaria la celebración del juicio, programado desde hoy hasta el 2 de octubre.

El encausado ha expresado su conformidad con la condena después de que la letrada de la administración de justicia leyera los hechos ocurridos aquella madrugada, lo que también ha hecho innecesaria la constitución del jurado popular que iba a decidir sobre la culpabilidad del encausado, Manuel M.B..

En concreto, la Audiencia ha impuesto al procesado diecisiete años y seis meses de prisión por un delito de asesinato, siete años y nueve meses por asesinato en grado de tentativa, dos años por cada uno de los dos delitos de lesiones por los que ha sido condenado y seis meses por amenazas.

El suceso, por el que la Fiscalía demandaba antes de llegar al acuerdo un total de 41 años y tres meses de cárcel, ocurrió en un bar al que el procesado, que practicaba la caza y tenía cuatro escopetas con licencia, acudió con un conocido.

En el establecimiento, ambos consumieron bebidas alcohólicas y el procesado también cocaína al menos una o dos veces, tras lo que llegó al local un grupo compuesto por una decena de personas.

Durante la noche, en un momento dado, sin razón aparente alguna, el encausado salió apresuradamente del bar y se fue a la casa de sus padres en Castrillo-Tejeriego, donde cogió una escopeta y cartuchos, se montó en su coche y regresó al mismo establecimiento, ante el que paró con un gran frenazo.

Cogió la escopeta, cargada, y desde la puerta del bar, sin mediar palabra, disparó con la intención de acabar con la vida de uno de los integrantes del grupo de personas que había acudido antes al local y que se encontraba a metro y medio del procesado.

Descerrajó dos tiros seguidos, que impactaron en la cabeza y el abdomen del perjudicado, quien falleció, mientras dos acompañantes de la víctima mortal sufrieron heridas por la dispersión de los cartuchos.

Manuel M.B. apuntó después con la escopeta al conocido con el que había acudido al bar, quien le suplicó que no disparara, por lo que el procesado levantó el cañón del arma y lo dirigió hacia el dueño del local, al que disparó para acabar con su vid sin conseguirlo ya que el perjudicado, quien resultó herido en un hombro, se lanzó al suelo.

El fiscal, en su relato de los hechos, que ha admitido el encausado, sostuvo que ninguna de las personas que se encontraba en el bar pudo defenderse ante lo inesperado y repentino del ataque del acusado, por lo que la sentencia aprecia alevosía como agravante, además de tener en cuenta como atenuante la embriaguez y drogadicción del procesado.

Junto a las penas de cárcel, la resolución judicial impone la prohibición del procesado de residir y acudir a Castrillo-Tejeriego y a Valladolid y de aproximarse a menos de quinientos metros de las personas que resultaron heridas, además de indemnizaciones. EFE

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