EFEValladolid

Un hombre juzgado este martes en Valladolid, para el que la Fiscalía demandada siete años de prisión por difusión de pornografía infantil, con imágenes de extrema dureza, ha asegurado durante la vista oral que desconocía el contenido de los archivos sobre menores intervenidos en su casa.

El juicio se ha desarrollado en la Audiencia Provincial vallisoletana por hechos ocurridos a raíz de una investigación abierta en Zaragoza, que contó con la colaboración de la Interpol y la Europol para seguir el caso en el ámbito internacional.

"No lo sabía", ha asegurado el procesado, Daniel D.S.J., cuando la representante del Ministerio Público le ha preguntado si no le constaba que los archivos de los que disponía contenían pornografía infantil de extrema dureza, de una dureza "brutal".

Ha sostenido el acusado que tenía bastantes imágenes de muchos grupos a la vez y no le daba tiempo a ver todo y ha mantenido que él sólo enviaba pornografía de adultos.

El encausado ha reconocido que participaba en veintiocho chats, ha dicho que había cosas que no le gustaban y las borraba y que no sabía cual era el contenido de archivos con denominaciones como "Baby sex only".

A preguntas de su defensa, el encausado ha admitido que descargaba pornografía a diario a través de telegram, con un móvil antiguo que cuesta unos cien euros en el mercado y, cuando se le llenaba la tarjeta y se quedaba sin capacidad de almacenamiento, metía el material en un disco duro, en un ordenador "viejo·, que no disponía de Internet.

También en respuestas a su letrado, ha asegurado que no le daba tiempo a ver todo el material que le llegaba -aproximadamente un millón de archivos que no eran de alta definición en dos teras-, y ha reconocido que se bajaba las imágenes casi de forma compulsiva.

Enseguida lo sacaba del móvil y lo dejaba en un terminal fuera de la red, ha resumido.

Uno de los policías que ha declarado por videoconfencia desde Madrid durante el juicio, perteneciente al Grupo II de la Brigada Central de Investigación de Tecnología en marzo de 2017, cuando ocurrieron los hechos, ha explicado cómo los agentes detectaron foros que compartían enlaces y observaron la distribución de material pornográfico en la red Thor con enlaces para contactar con grupos de telegram.

Ha asegurado que, dentro de esos grupos, es necesario permanecer activo en el intercambio de material ya que, a alguien que está pasivo, el administrador del grupo le echa.

Descubrieron usuarios españoles en distintas provincias, además de Zaragoza, de donde partió la solicitud del Juzgado para investigar al primer usuario del que tuvieron conocimiento, y también en el extranjero, en zonas como Sudamérica, ha explicado el policía, quien ha detallado cómo contaron con la Europol y la Interpol para la investigación fuera de España.

Otro policía que ha comparecido en la vista por videoconferencia, igualmente desde Madrid, ha explicado que, durante el registro practicado en la vivienda del procesado, hallaron un móvil, un CD y dos discos duros y ha subrayado que el procesado sí tenía clasificado el material infantil y de adultos.

La defensa del encausado demanda para el procesado la absolución y, según ha explicado a Efe, entre tres meses y un año de cárcel de forma subsidiaria por la tenencia de este tipo de pornografía para su uso, en cuya elaboración no participaba.

El abogado ha expuesto al tribunal al inicio del juicio que el acusado, que padece una minusvalia del 35 por ciento, no contó con un letrado cuando se practicó la entrada y registro en su vivienda en marzo de 2017.

También ha alegado el defensor que el procesado permaneció parcialmente presente y no firmó el acta correspondiente al registro, unas cuestiones que el magistrado presidente de la sala ha anunciado que resolverá en sentencia. EFE