EFEValladolid

Una de cada diez mujeres sufre cáncer de mama en Castilla y León, con 20.000 diagnosticadas en 2019, y más del 75 por ciento de las bajas iniciales por enfermedad duran mas de un año, con un 47 por ciento que ya no vuelven a su puesto de trabajo, lo que supone un riesgo de exclusión social y laboral que el sindicato CSIF ha llamado a combatir en la Comunidad.

En el Día Mundial contra el Cáncer de Mama, que se celebra este 19 de octubre, el sindicato ha reclamado a los responsables políticos que "desarrollen una normativa y medidas que faciliten la realización del tratamiento, tanto médico como psicosocial, así como el progresivo retorno efectivo al puesto de trabajo, que en muchas ocasiones se lleva a cabo de manera intermitente y traumática".

El CSIF ha sostenido, a través de un comunicado, que el cáncer de mama "presenta un alto riesgo de exclusión social y laboral, y hay que reconocer la llamada "aptitud sobrevenida" de la superviviente al cáncer de mama, que vuelve a su puesto de trabajo".

Por ello, ha abogado por "abordar los factores psicosociales, o evitar la controversia entre el alta médica y una posible menor aptitud para el trabajo. Las empresas y las administraciones tienen que tener unas medidas organizacionales de reinserción progresiva".

Y es que más del 75 de las bajas iniciales por cáncer de mama llegan o sobrepasan el año de duración, que afectan a mujeres de edad madura con dificultades para retornar al trabajo"; con un 47 por ciento de esas mujeres ya no vuelven a su puesto, bien por desestimiento o por una declaración de incapacidad permanente".

"En el que caso de no querer volver al puesto, tras superar el largo proceso del cáncer, influyen cuestiones como la inseguridad, el despido por un rendimiento menor, o el paso por el desempleo", ha recordado el sindicato.EFE