EFEValladolid

El programa iniciado hace diez años por el Área Socioeducativa de la Orquesta Sinfónica de Castilla y León, "In crescendo" ha recibido "mejoras y garantías judiciales para su gestión" y, con ello, ha tomado impulso en la Comunidad como "herramienta inclusiva de calidad".

Lo ha asegurado este viernes, durante una visita al CEIP Antonio Allúe Morer de Valladolid, el primero en implantar este programa de formación musical, el consejero de Cultura, Javier Ortega, quien ha destacado la "celeridad y eficiencia" para solucionar aspectos de seguridad jurídica con respecto a la contratación de los profesores.

"Era necesario revisar la gestión para que nadie se sintiera perjudicado y pensando en lo mejor para los docentes, los centros y las familias implicados en el proyecto y, con transparencia y rigor, se ha dado seguridad jurídica a la contratación de 83 profesores para impartir dicho programa", ha detallado.

Ya hay un total de 22 centros de la comunidad y más de un millar de alumnos que participan de esta iniciativa de la OSCyL denominada "Miradas", cuyo objetivo es "prevenir la segregación escolar por razones de vulnerabilidad socioeducativa a través de una educación inclusiva de calidad".

En este sentido, ha advertido de que "la música es un vehículo perfecto para incorporar a los grupos más vulnerables a una vida en colectividad" y por eso, desde la Consejería de Cultura, ha refrendado su intención de "dar aun más visibilidad a este programa, exportándolo también a otras comunidades".

Gracias al nuevo modelo de gestión implantado, se ha mejorado el procedimiento de contratación de los profesores que lo imparten, "que cuentan con formación como instrumentistas y experiencia docente y, además, cada equipo dispone de personal especializado en musicoterapia y en otras disciplinas como la danza y el arte dramático", ha explicado.

El proyecto "In Crescendo" persigue el crecimiento personal, educativo y social de los estudiantes mediante la formación musical, además de talleres interactivos dirigidos a mejorar la calidad de vida de las personas, usuarios y familiares de centros del tercer sector y de educación especial.

Ha sido pionero en toda España, siendo el CEIP Antonio Allúe Morer el primero en contar con él, con unos beneficios evidentes, ya que "ha supuesto una reducción del absentismo, el fortalecimiento de los vínculos entre alumnos y el aumento de la motivación y la autoestima", ha señalado Ortega.

La directora de este centro, Henar Rubio, ha recordado que "la música es un lenguaje universal que entiende todo el mundo, en cualquier país" y esa formación musical se halla incluída dentro del horario escolar para que participen todos los niños de Primaria, repartida en instrumentación, orquesta y banda, y coro.

Una de las participantes, Carolina Borja, a sus 12 años toca la trompeta gracias a este programa y asegura que quiere seguir haciéndolo para dedicarse a ello profesionalmente porque le "gusta mucho" y "disfruta junto al resto de compañeros" en una experiencia que ha definido como "muy buena". EFE