EFEValladolid

En 2020, el año de la covid, fallecieron en Castilla y León 36.177 personas, 7.458 más que el año anterior, el 26 por ciento de incremento, el tercero mayor del conjunto nacional por detrás de Madrid (41,2%) y Castilla-La Mancha (32,3%), y la Comunidad anotó la mayor tasa bruta de mortalidad, esto es defunciones por mil habitantes, con 15,1 (10,4 nacional)

Estos son algunos de los datos que este jueves publica el Instituto Nacional de Estadística (INE), sobre indicadores demográficos básicos del 2020, que incluyen que ese año los nacimientos bajaron en todas las Comunidades, especialmente en Melilla 8-24%) y Asturias (-7,4), con un -4,8 en Castilla y León, la décima menor caída, por debajo de la media nacional que fue de -5,9 por ciento.

La tasa de mortalidad creció en Castilla y León hasta el 15,1 por ciento, la más alta del país, frente al 11,9 del 2019; y la esperanza de vida cayó de los 84,2 años que anotó la Comunidad el año anterior a los 82,5, el séptimo mayor dato autonómico.

En el 2020 nacieron en la Comunidad 13.634 niños, un año más el menor dato de la serie histórica que arrancó en 1975 (36.661 nacimiento ese año en Castilla y León). Esos 13.634 nacimientos suponen 689 menos que el año anterior, en dato absoluto.

Con esa mayor mortalidad y menor natalidad, el crecimiento vegetativo fue de -22.543 habitantes menos en Castilla y León en el 2020, el mayor saldo vegetativo negativo del conjunto autonómico, seguido de los -21.659 de Cataluña y los -17.610 de Galicia.

En el 2020, el crecimiento vegetativo, los nacimientos menos las defunciones, sólo fue positivo en Murcia y Baleares y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla.

En el conjunto nacional, en el año de la pandemia las defunciones se dispararon un 17,7%, con 75.305 fallecimientos más que el año anterior, y 492.930 personas que perdieron la vida en su conjunto.

En su estadística sobre el movimiento natural de población dado a conocer este jueves, el INE no especifica a qué motivos se debió el exceso de fallecimientos detectado el año pasado, pero los datos del Ministerio de Sanidad ya constataron en enero que hasta el 31 de diciembre de 2020 habían muerto 51.078 españoles por covid-19.

Este aumento de la mortalidad en España ha hecho también que la esperanza de vida disminuya en 1,24 años, al situarse en los 82,34 años, y que el crecimiento vegetativo, esto es, la diferencia entre nacimientos y defunciones, sea negativo en 153.167 personas, frente a las 57.146 de 2019.

La esperanza de vida al nacimiento alcanzó los valores más altos en el 2020 en Illes Balears (83,4años), Comunidad Foral de Navarra (83,4) y Galicia(83,3). Por el contrario, los valores más bajos se dieron en las ciudades autónomas de Melilla(78,9) y Ceuta (79,3años) y en Castilla La Mancha (81,3).

En cuanto al indicador coyuntural de fecundidad, esto es número de hijos por mujer, fue de 1,1 en Castilla y León, el quinto más bajo del conjunto nacional y por debajo de la media nacional de 1,18, en una clasificación que lideró Melilla con 1,67.

Ese dato es aún menor que el de 2019, cuando Castilla y León anotó 1,13 hijos de media por mujer, también el quinto dato más bajo. EFE