EFEValladolid

La adopción de animales en los centros municipales de protección de capitales de provincia de Castilla y León se ha paralizado en su mayor parte hasta que concluya el estado de alarma decretado en España por el coronavirus, con unos setecientos perros y gatos a la espera de un hogar en la Comunidad.

Los cuidadores de estos recintos se han visto obligados a repartir turnos para observar las directrices marcadas con el fin de evitar los posibles contagios de Covid-19, a la vez que continuar con la responsabilidad de preservar el bienestar de los animales en los centros de protección.

Perros, gatos y otras especies no tienen autonomía para conseguir comida y contar con una higiene adecuada, por lo que es precisa la atención de los empleados de estas instalaciones, según fuentes municipales consultadas por Efe en estos centros en capitales de provincia de la Comunidad.

Es el caso de las instalaciones de Valladolid, donde sesenta perros y diecinueve gatos aguardan un hogar, al que no llegarán hasta que pase el estado de alarma y en el que podrán disfrutar siempre y cuando los solicitantes aprueben un test de adopción y cumplan una serie de requisitos necesarios en todos los casos con el fin de fomentar la adopción "responsable".

Alimento, limpieza y cuidado veterinario continúa dispensándose en este recinto, con turnos diferentes de los empleados, para evitar la coincidencia de trabajadores en un mismo espacio al mismo tiempo.

Chiqui, Gigante, Sol, Luna y Mimos son algunos nombres imaginarios, aunque algunos pueden ser coincidentes, de canes y felinos que durante estas fechas viven su particular cuarentena a la espera de adopción en Castilla y León.

SIN PICARESCA PARA SALIR A PASEAR

Cerradas al público por la expansión del COVID-19 se encuentran las instalaciones de la Asociación Protectora de Animales y Plantas de León (APAP) que, en estos momentos, apuesta por hogares de acogida que se conviertan en "una oportunidad de adopción permanente".

Arancha de Hoyos, responsable en APAP de un equipo de voluntariado integrado por unas 25 personas, ha señalado a Efe un "notable incremento" de las peticiones asociadas al obligado confinamiento y lo ha ligado en parte a que pasear al perro es una de las excepciones a las restricciones a la movilidad del estado de alarma decretado por la pandemia.

"Si antes ya filtrábamos, ahora mucho más", ha aseverado ante una ola de solidaridad que, si bien es necesaria, debe representar "un compromiso serio", sobre el que esta organización busca casas para alguno de los 120 perros y diez gatos que aloja.

El objetivo se dirige a que estos animales encuentren un hogar definitivo, sobre todo para aquellos que por edad o por alguna característica física siguen esperando su momento.

"Hay adopciones que se siguen realizando porque ya estaban en trámite pero, al igual que los paseos, se han suspendido hasta que cambien las circunstancias", ha explicado De Hoyos.

"Coincidimos un máximo de cuatro personas, que nos repartimos entre los patios de las dos fincas", ha indicado en alusión a una distancia social que se respeta del mismo modo que "se desinfectan las manillas de las puertas y los cierres de los cheniles".

Las medidas de contención no han frenado la entrada de animales y, ahora, en estrecha colaboración con la Patrulla Verde de la Policía Local de León, solo se han registrado tres salidas durante el estado de alarma.

"Tenemos unos cachorros de mastín divinos", ha recordado en alusión a Bibi y Tadeo, rescatados de un contenedor de ropa en febrero.

ADOPCIONES VIRTUALES

En Zamora, el centro municipal de recogida de animales, que gestiona la protectora Scooby, alberga en estos momentos 45 perros y diez gatos que son atendidos a diario por una trabajadora y para los que también se ha aplazado la adopción hasta que pase el aislamiento por la pandemia.

"Ahora lo que hacemos son adopciones virtuales", ha explicado una de las voluntarias de la protectora, Mar Sánchez, que ha indicado que hay dos familias interesadas en adoptar a dos de los perros pero que tendrán que esperar a su entrega hasta que concluya el estado de alarma.

El número de animales que cuidan es similar al de otros años por esta época y en las últimas semanas nadie ha llamado para interesarse por la adopción con el fin de poder sacar al perro a pasear.

El cambio que más han notado desde el estado de alarma es que desde entonces los voluntarios no acuden a las instalaciones y únicamente lo hace la trabajadora de Scooby, que de esta forma debe ir todos los días de la semana, aunque así minimizan el riesgo de contagios por coronavirus.

La Asociación para la Defensa de los Animales de Segovia, que hace las veces de protectora municipal mediante una subvención del Ayuntamiento, ha percibido un gran aumento de llamadas de personas interesadas en adoptar un perro desde la entrada en vigor del estado de alarma.

Según ha informado a Efe la presidenta de la asociación, Eva Silvestre, la protectora ha pasado de recibir una llamada cada quince días a una diaria en este sentido. "Al principio, no nos lo podíamos creer", comenta Silvestre.

La presidenta de la protectora ha explicado que, además de haber aumentado el número, "se nota" la intención de estas nuevas peticiones: "No te lo dicen directamente que es para esto, pero son personas que te piden cualquier perro, no preguntan por uno en concreto que han visto en la página, y eso no es habitual".

Para evitar esta tendencia, no se dará en adopción ningún animal mientras dure el estado de alarma, y también por cuestiones de logística, ya que en la protectora solo están activos cuatro trabajadores para cuidar de los cincuenta perros y doce gatos que viven en el centro en este momento, al que se ha pedido que los voluntarios dejen de acudir de momento.

La protectora sí continúa recibiendo a través de su web peticiones de adopción, que serán retomadas cuando acabe la excepcionalidad, pero serán sometidas al escrutinio habitual mediante procesos de selección como un formulario, una entrevista personal y una visita pre-adopción.

En Palencia hay actualmente más de un centenar de animales esperando una familia, pero los procesos se han paralizado y las adopciones no serán posibles hasta que finalice el estado de alarma, ni en la protectora municipal que gestiona la empresa Scooby, donde hay actualmente 42 perros y 8 gatos, ni en la Asociación de Defensa Animal Palentina que tiene, entre las casas de acogida y el albergue a 44 perros, catorce gatos y un conejo.

En los dos casos, para adoptar es necesario un cuestionario y una entrevista personal que, por razones obvias ahora no se puede hacer por lo que tanto la protectora como la asociación han paralizado todas las adopciones, aunque si se puede iniciar el proceso de preadopción que continuará cuando finalice el estado de alarma.

Lo que sí están haciendo es dar en acogida a algunos cachorros a gente que ya conocen y ya tiene perro para evitar la picaresca, porque afirman que estos días están llegando algunas solicitudes "sospechosas" que nada tienen que ver con ayudar al animal.

En Ávila, la Asociación Protectora de Animales "Huellas", cuyas instalaciones acogen unos 200 perros y 70 gatos, mantiene cerrado su centro de 6.000 metros cuadrados desde el pasado 13 de marzo, "como medida preventiva para el distanciamiento social", según ha explicado a Efe su presidenta, Isabel Martín.

Por ello, se han cancelado por el momento las adopciones y también la participación en la gestión del centro por parte de los tres o cuatro voluntarios que suelen acercarse por este espacio en el que trabajan cinco personas "extremando las medidas de higiene y seguridad".

Ante la situación actual, los empleados realizan tareas de desinfección y limpieza, a la vez que utilizan mascarillas y guantes en este lugar al aire libre en el que dan de comer a estos animales cuyo número se espera que crezca en las próximas semanas, ante la imposibilidad de adoptar.

Y ello, porque siguen llegando perros y gatos extraviados, junto a otros que son trasladados por agentes de la Policía Local.

Muchos menos ejemplares acoge la perrera municipal de Soria, que alberga ahora tres perros en custodia, tras recoger este mismo martes al último, en un servicio que no ha cesado durante el estado de alerta pero que está condicionado por el confinamiento de los vecinos.

En Salamanca, el Servicio de Recogida mantiene su atención, sobre todo en cuanto a las adopciones de animales, según fuentes del Ayuntamiento, que afirman que prestan sus servicios “con normalidad”, para lo que se mantienen unos “requisitos que ya son muy exigentes”, sin que por el momento dispongan de datos concretos sobre las adopciones desde que se decretó el estado de alarma. EFE

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