EFEValladolid

La Fiscalía pide 41 años y tres meses de cárcel para un hombre de 34 años que será juzgado desde el próximo 30 de septiembre acusado de asesinar con un escopeta a una persona y herir a otras tres en un bar de la población de Castrillo-Tejeriegos, a unos 35 kilómetros de Valladolid capital.

Los hechos por los que se celebrará la vista oral en la Audiencia Provincial de Valladolid, por el sistema de tribunal del jurado, ocurrieron la madrugada del 19 de agosto de 2018 en un bar al que el procesado, que practicaba la caza y tenía cuatro escopetas con licencia, acudió con un conocido.

En el establecimiento, ambos consumieron bebidas alcohólicas y el procesado también cocaína al menos una o dos veces, tras lo que llegó al local un grupo compuesto por una decena de personas.

Durante la noche, varios clientes fueron marchándose del bar y, en un momento dado, "sin razón aparente alguna", el acusado, M.M.B, salió apresuradamente del bar y se fue a la casa de sus padres en Castrillo-Tejeriegos, donde cogió una escopeta y cartuchos, se montó en su coche y se dirigió al mismo establecimiento, ante el que paró con un gran frenazo, según las conclusiones provisionales de la Fiscalía.

Cogió entonces la escopeta, cargada, y desde la puerta del bar, sin mediar palabra, disparó con la intención de acabar con la vida de uno de los integrantes del grupo de personas que había acudido antes al local y que se encontraba a metro y medio del procesado en ese momento.

Descerrajó entonces dos tiros seguidos, que impactaron en la cabeza y el abdomen del perjudicado, quien murió por destrucción de centros vitales.

Además, por la dispersión de los cartuchos, sufrieron heridas dos de los acompañantes de la víctima mortal.

Acto seguido, M.M.B. apuntó con la escopeta al conocido con el que había acudido al bar, quien le suplicó que no disparara, por lo que el procesado levantó el cañón del arma y lo dirigió hacia el dueño del local, al que disparó para acabar con su vida, lo que no consiguió debido a que el afectado, quien resultó herido en un hombro, se lanzó al suelo de manera instintiva.

Sostiene además el fiscal que ninguna de las personas que se encontraba en el bar pudo defenderse ante los inesperado y repentino del ataque del acusado, por lo que aprecia alevosía como circunstancia agravante, además de tener en cuenta como atenuante la embriaguez y drogadicción del encausado.

Tras los hechos, el acusado se marchó en su coche en dirección a Valladolid -era vecino de esta ciudad en el momento del suceso-; se deshizo del móvil "para evitar ser localizado", sacó dinero de un cajero y fue a una casa de citas, en la que consumió alcohol y cocaína.

El ministerio público califica provisionalmente los hechos como un delito de asesinato, por el que reclama diecinueve años de prisión, un delito de asesinato en grado de tentativa por el que pide once años, dos delitos de lesiones por los que solicita cinco años en cada caso, y un delito de amenazas por el que demanda un año y tres meses de prisión, además de indemnizaciones.

Está programado que la vista oral comience con la selección del jurado el 30 de septiembre y se desarrolle hasta el 6 de octubre. EFE

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