EFEPalencia

El dron especial usado por el dispositivo de la Junta de Castilla y León, que monitoriza a la osa y al osezno en la cueva de la Montaña Palentina donde se refugiaron tras el ataque de un macho, no logra tener registro visual de ambos ejemplares atacados, ni tampoco nuevos indicios de su presencia.

Durante la última semana, personal de la Consejería de Medio Ambiente ha realizado una prospección remota del interior de la cavidad donde se refugió la hembra con la cría, mediante videoscopio, así como con un dron de inspección de interiores, sin obtener registros visuales ni de la osa ni del osezno.

Como ha detallado la Consejería, a través de un comunicado difundido este martes, las últimas imágenes del osezno en la entrada de la cueva se registraron el 10 de junio y desde entonces se ha realizado una vigilancia continuada mediante observación a distancia de la cavidad, así como una monitorización continua de la osera mediante cámaras de fototrampeo y de vigilancia en tiempo real.

Al no registrar nuevas imágenes, el dispositivo se aproximó el 15 de junio a la cavidad para realizar una prospección remota mediante videoscopio con infrarrojos, sin observar indicios de la osa ni del osezno.

Una vez utilizado estos equipos sin éxito, se decidió la utilización de un dron de inspección de interiores, resistente a colisiones y con alta accesibilidad.

Este equipo fue utilizado durante este pasado lunes para alcanzar el interior de la cavidad donde se observó la osa con vida con cámaras endoscópicas durante los primeros días del rastreo.

Se pudo observar con detalle el interior de la cavidad pero no se pudieron localizar nuevos indicios o imágenes de la hembra y su cría.

Por tratarse de un complejo kárstico en una formación caliza, la cavidad donde se localizó a la osa y el osezno consta de numerosas galerías y pozos totalmente inaccesibles, por lo que no se puede descartar ninguna hipótesis, desde que ambos permanezcan en el interior de la cueva en otras cavidades o simas no exploradas o, incluso que pudieran haber utilizado algún pozo o galería no localizado para su salida al exterior.

La Junta mantendrá la vigilancia en el entorno de la Peña de Santa Lucía por si se pudiera localizar en el exterior a los animales buscados, e igualmente se mantendrán instalados los sistemas de seguimiento en tiempo real, los cuales han sido ampliados durante la jornada de ayer a otros puntos próximos a la cavidad.

El rastreo, en colaboración con la Fundación Oso Pardo, comenzó el l6 de junio gracias al aviso de varios aficionados a la observación de fauna, que vieron como un macho adulto de oso pardo, en plena época de celo, se enfrentó a una hembra acompañada de una cría, acabando los dos adultos despeñados por un gran cortado de varias decenas de metros.

El operativo desplegado por la Junta desde primera hora de la mañana del 6 de junio pudo confirmar ese mismo día la muerte del macho, de 217 kilos de peso, mientras se continuó con la búsqueda de la osa y el osezno.

Durante los días siguientes a la caída, se pudo confirmar con cámaras videoscópicas y de fototrampeo que la osa y el osezno se encontraban con vida, sin poder valorar el alcance de las lesiones de la hembra.

Por ello, se aportó fruta, pienso y agua en diferentes puntos de la cavidad y se continuó monitorizando la zona para, en su caso, comprobar movimientos en el exterior de la osera.

Durante la semana pasada, al no observar nuevas imágenes de los animales buscados, se decidió iniciar las prospecciones remotas, utilizando para ello videoscopios y drones de inspección de interiores. EFE