Moura, Beja (Portugal), 11 feb (EFE/Lusa) - El buitre negro, una especie "bastante rara" y difícil de avistar, es una de las aves que viven en Herdade da Contenda, en Moura, distrito de Beja, un paraíso para el orniturismo en el último trazo que dibujó La Raya, la frontera entre España y Portugal.

En pleno invierno, en un día soleado tras una temporada de lluvia, pero marcado por la ausencia de especies de buitre a la vista, el equipo de la Herdade da Contenda conduce una visita guiada en todoterrenos por los 20 kilómetros de camino de tierra batida que atraviesa la propiedad de cerca de 5.300 hectáreas.

En un paisaje típicamente mediterráneo, en el sudeste del Bajo Alentejo, en que la intensidad del verde se divide entre montados de encinas, matas y floresta, con cursos de agua durante el recorrido, desde las riberas de Murtigão a la de Paes Joanes, se avistan un caballo pura sangre lusitano y cuatro venados saltando libremente por la finca.

Mientras estos animales se dejan observar a simple vista, la mayoría de las especies, en particular las aves, solo se consigue vislumbrar a través de binóculos de largo alcance y de telescopios.

UN REFUGIO PARA AVES EN EL ÚLTIMO TROZO DE FRONTERA ESTABLECIDO ENTRE ESPAÑA Y PORTUGAL

Sin una contabilidad precisa del número de especies presentes en la Herdade da Contenda, Eduardo Santos, biólogo de la Liga para la Protección de la Naturaleza (LPN), apuesta por la existencia de "muchas decenas" de aves en este territorio, subrayando que el proyecto Orniturismo, cofinanciado por el programa de fondos comunitarios Interreg España-Portugal, beneficia directamente las aves necrófagas, que se alimentan de animales muertos.

Pese al mayor protagonismo del buitre negro, por ser "una ave bastante amenazada, bastante rara", y que en el Alentejo tiene como único lugar de reproducción la Herdade da Contenda, Santos subraya que, en esta propiedad, gestionada por el Ayuntamiento de Moura, hay presencia de otras aves -grifo, águila-real, águila imperial, milano-negro, milano-real- que "son mayoritariamente especies amenazadas y con efectivos reducidos" en Portugal.

"La prioridad es, precisamente, proteger y valorar el patrimonio ornitológico, porque en la práctica ese es patrimonio que permite, después, la exploración del turismo ornitológico y de visita", avanza el biólogo de la LPN, en alusión a que uno de los componentes del proyecto transfronterizo es la mejora y el aumento de la disponibilidad alimentaria para las especies necrófagas, con supervisión veterinaria.

En abril de 2017, al inicio del proyecto, que tiene como principal beneficiario a la Junta de Andalucía, en España, existían cuatro parejas anidadoras de buitre-negro en la finca, y ahora hay "más del doble", con 10 parejas anidadoras de este ave necrófaga identificados en 2019.

La Herdade da Contenda, que debe su nombre a la disputa entre Portugal y España por el territorio, ocupa un área correspondiente al último trozo de frontera establecido entre los dos países en 1893. Es "uno de los mejores sitios" para la conservación, visita y observación de estas aves en Portugal", indica el responsable de la LPN.

Al potenciar el turismo ornitológico, uno de los objetivos del proyecto es "volver este recurso no solo teórico, sino ponerlo en práctica", y permitir que traiga a la región del Alentejo "plusvalías para varios actores, principalmente los privados que, de una manera u otra, son agentes del turismo".

Sin embargo, ¿no existe un riesgo para la preservación del patrimonio ornitológico? Eduardo Santos asegura que el ornitismo, en el componente de observación de aves, así como la fotografía de la naturaleza, "cuando está bien desarrollado, con el debido cuidado, buenas prácticas y sin tener actitudes que perturben a la especie, no hay contraindicación".

Equiparando ofertas adaptadas a diferentes tipos de público, desde los menos entendidos en aves hasta los auténticos "birdwatching" ('observadores de aves), Turismo do Alentejo asume el papel de "ayudar a conectar a los agentes turísticos, a saber, las unidades de turismo rural, con el tema del turismo ornitológico", localizando los espacios de alojamiento interesados en cautivar a este tipo de público.

UNA ALTERNATIVA A LA AGRICULTURA

Este nuevo aspecto de la oferta de trabajo puede ayudar a que en la región de Alentejo, un territorio principalmente rural, "existan otras alternativas, además de la agricultura", destaca la técnica de la entidad turística regional.

Sin poder explicar su pasión por la caza y su entusiasmo por la conservación, protección y mejora del patrimonio ornitológico, João Cordovil, de 69 años, que promueve el proyecto Orniturismo como director ejecutivo de Contenda, explica que existe un vínculo "muy cercano", ya que permite que las aves necrófagas se alimenten.

"La comida que proporcionamos a los buitres resulta, exactamente, de los animales que fueron cazados", enfatiza el economista de profesión, cazador y entusiasta de las aves.

Después de la evaluación veterinaria, la carne de los animales cazados, generalmente ciervos, muflones y jabalíes, se vende para consumo humano, mientras que los despojos se utilizan para alimentar a los buitres.

"Estos depredadores se producen en ambientes ecológicamente saludables, que tienen buenas condiciones de equilibrio ambiental", subraya Cordovil, refiriéndose a que las aves necrófagas también cumplen la función de limpiar la naturaleza cuando encuentran un cadáver de animal muerto en la granja, que funciona en régimen abierto, que representa un sistema de acceso directo del buitre al consumo de animales.

En términos de implementación, con una fecha límite extendida a septiembre de este año, el proyecto se encuentra en una etapa muy avanzada.

Se destaca la mejora de las condiciones de visita con equipos específicos, desde la adquisición de telescopios hasta la instalación de un observatorio para ver la alimentación de los buitres.