EFEValència

El endocrinólogo Rafael Carmena, Premio Rey Jaime I a la Medicina Clínica en 2010 y galardonado por su trayectoria profesional, asegura que la Ciencia es "poco conocida y mal valorada" en España, donde se "podría tratar mejor" a los jóvenes investigadores, y defiende una medicina en la que el facultativo "empatice" con el paciente.

Carmena recogerá mañana en el Ayuntamiento de València y de manos del alcalde, Joan Ribó, y la presidenta del Colegio de Médicos de Valencia, Mercedes Hurtado, el premio a la Mejor Trayectoria Profesional que otorgan ambas instituciones y que este año celebra su undécima edición.

En una entrevista con la Agencia EFE, este especialista en Endocrinología, nutrición y diabetes, que ejerce la medicina desde hace 53 años, asegura que desde entonces la relación del paciente con el médico "ha cambiado muchísimo".

A su juicio, la tecnología actual es "fantástica" pero puede ser un "arma de doble filo", porque puede situar al aparato entre el médico y el enfermo e interferir en lo que es una relación "directa y humana".

Por ello aboga por hacer una "medicina humana", en la que el médico tenga una "empatía absoluta" con el paciente y le transmita "optimismo y esperanza. La mayoría de gente que está enferma tiene miedo y necesita que alguien le coja la mano y explique y ayude".

Para el también catedrático de Patologías y Clínica Medicas es positivo que el los pacientes se informen a través de internet y las redes sociales, pero eso también puede llevar a los médicos a hacer una medicina defensiva, y considera que lo deseable sería volver a tener una "confianza mutua".

"Los médicos deberíamos ser mas humildes, menos arrogantes, porque así se nos percibe algunas veces, y los enfermos no ser tan desconfiados", señala Carmena.

Asegura que se puede "tratar mejor a los jóvenes investigadores" en España, y afirma que el "gran problema" de este país es que la Ciencia, como la Investigación, "es poco conocida y mal valorada. La gente, en gran medida, ignora quién fue Ramón y Cajal o Severo Ochoa".

"Si la gente conociera la importancia que una investigación de alta calidad redunda en beneficios para su salud y su futuro exigiría a los políticos, a la hora de votarles, programas en los que se garantizase que se iba a invertir más en investigación", reivindica.

Según Carmena, "desgraciadamente la fuga de cerebros va a seguir" en los próximos años y explica que en el Incliva, que dirigió durante cinco años, no pudieron renovar becas a investigadores que terminaban con el programa del Instituto Carlos III y hubo que despedirlos, motivo por el cual presentó su dimisión junto al director científico de la entidad, Josep Redón.

Si hay programas como el de la Comunitat para volver a traer a investigadores valencianos que se han ido fuera, "vamos a tratar de que no se vayan los que están aquí", señala.

También asegura que "cuesta mucho" recuperar un programa de investigación cuando se corta, y el recorte de inversiones destinadas a Ciencia que ha habido en España en los últimos años "lo vamos a pagar".

Lamenta que no haya interés por modificar la Ley de Mecenazgo para que se puedan recibir fondos de estructuras privadas y explica que mientras en España una persona que dona dinero a la investigación puede desgravarse hasta un 25 % en la parte del IRPF autonómico, en otros países como Francia, Alemania y Estados Unidos, el porcentaje puede ir del 75 hasta el 100 %.

Advierte de que la obesidad es una "epidemia", un problema de salud pública en España, y considera que debería ofrecerse a la población una educación sanitaria "más eficaz" y más que prohibir el consumo de determinados alimentos "se debería educar a escoger, que sepan lo que pueden y deben comer y luego elijan".

Carmena alerta especialmente de la obesidad en la población infantil en España, el país europeo con más menores con sobrepeso, y lo achaca a que se juega menos al fútbol en la calle y están sentados jugando a videojuegos o a dispositivos móviles.