EFEValència

El Ayuntamiento de València se ha fijado como prioridad la regulación de las terrazas en El Palmar, una pedanía turística en la que la proliferación de estos espacios provoca las quejas de vecinos que no pueden aparcar, genera caos de tráfico e impide tener vías de emergencia y seguridad.

Así lo asegura en una entrevista con EFE el concejal de Espacio Público, Carlos Galiana, quien afirma que después pondrán el foco en la zona de Ruzafa y, una vez revisadas las zonas más problemáticas, seguirán "barrio por barrio" para tener todas las terrazas de la ciudad -más de 3.500-, si no pintadas, al menos inspeccionadas este año.

Galiana asegura que está "muy contento" porque han constituido una mesa de trabajo con vecinos, hosteleros y Administración que "por fin funciona".

"Vamos barrio a barrio y tanto vecinos como hosteleros como Administración miramos las terrazas y se señala la que, en concreto, con nombres y apellidos, incumple la normativa o causa molestias", explica y añade que luego "se pone en común" lo que ha advertido cada uno y se "hacen inspecciones y un seguimiento".

Incide en que se han propuesto "pintar las terrazas de El Palmar y crear una línea de emergencia por la que pueda pasar una ambulancia o los bomberos" porque colapsan las calles, crean caos de tráfico y obligan a los vecinos a hacerlo en lugares prohibidos que les acarrean multas.

La alcaldesa pedánea de El Palmar, Raquel Romero, reconoce a EFE que se intentó dar una solución en la pasada legislatura sin éxito y ahora han retomado la reivindicación porque "el pueblo es pequeño, hay poco sitio para aparcar y cada vez hay más restaurantes" que ocupan espacio en terrazas, lo que genera muchos problemas.

"Recibo quejas de vecinos porque no pueden aparcar y si lo hacen mal se les multa pero se permite que se corten calles para ocupar la vía publica por mesas y sillas cuando no tienen permiso para tanto espacio. Entramos en una incoherencia que hay que solucionar ya", apunta.

Se queja de que los restaurantes no retiran mesas y sillas por la noche y ese cúmulo de falta de espacio, de invasión de terrazas y de multas de la Policía ha colmado la paciencia de los vecinos, que "entienden que les multen pero no que se permitan otras irregularidades".

Además, incide en que no hay espacio de seguridad para que pase una ambulancia o un coche de bomberos si hay alguna emergencia y un gran "caos de tráfico", especialmente los días festivos en Fallas, 9 d'Octubre o Todos los Santos.

"La inspección ya se hizo y se ha aportado toda la documentación. Ahora hay que pintar y delimitar las terrazas, ganar para aparcar y que se cumpla la normativa de retirar mesas y sillas por la noche", apunta y recuerda que en la pedanía hay 32 restaurantes con sus respectiva terrazas.

Tras El Palmar, el Ayuntamiento revisará el barrio de Ruzafa y, según Galiana, tras la propuesta de los vecinos de reducir hasta un 30 % el espacio, han pedido a los hosteleros, "que conocen la problemática de saturación", que hagan su contrapropuesta.

El edil explica que ya han revisado las zonas correspondientes a los códigos postales 1, 2, 3, 5 y 6 y ahora van a hacer el 22, en la zona de la plaza del Cedro, además de alguna actuación puntual en la calle de Roteros y la plaza del Tossal.

"Se tiene que revisar toda la ciudad este año. Hemos empezado por las zonas más grandes y los puntos más problemáticos. Espero que nos dé tiempo a mirarlo todo aunque no se pueda pintar", añade.

El concejal asegura que la reducción del espacio de las terrazas también responde a la contaminación acústica que producen y se muestra convencido de que "si todo el mundo cumpliera a rajatabla la ordenanza y el plan de convivencia, no habría tanto problema".

Carlos Galiana manifiesta que está "contento" por cómo se está abordando la problemática de las terrazas porque si bien empezaron "muy a la greña y desconfiados unos de otros", tras cinco o seis reuniones, ahora todos acuden a las citas "más calmados" y con propuestas.