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El Ayuntamiento de Alicante y el Cabildo de la Santa Iglesia Concatedral de San Nicolás han acordado este martes aplazar la tradicional romería al monasterio de Santa Faz, que debía celebrarse el próximo 23 de abril, ante la situación de alerta sanitaria generada por la proliferación de contagios por coronavirus.

Así lo han hecho público el concejal de Fiestas, Manuel Jiménez (PP), y el deán de la concatedral, Ramón Egío, a través de un comunicado en el que se detalla que se espera encontrar una nueva fecha adecuada para su celebración, "teniendo en cuenta los criterios del Ayuntamiento, Cabildo y el Obispo".

Según las mismas fuentes, el Ayuntamiento y Cabildo han tomado esta decisión, en calidad de integrantes del Patronato de Santa Faz, para evitar cualquier posibilidad de riesgo de contagio en un evento que suele reunir cada año a más de 200.000 personas.

La romería de la Santa Faz, popularmente conocida como La Peregrina, conmemora el llamado 'milagro de la lágrima', en 1489, cuando los alicantinos sacaron en rogativa la reliquia en la que se custodia uno de los fragmentos del paño con el que, según la tradición, la Verónica enjugó el rostro de Jesús en su camino al monte Calvario, y se puso fin al episodio de sequía que afectaba a los cultivos de la huerta de la ciudad.

Desde hace cerca de cinco siglos, decenas de miles de alicantinos repiten cada año esa rogativa en el segundo jueves posterior al día de Jueves Santo tras recorrer los ocho kilómetros que separan la Concatedral de San Nicolás del Monasterio de Santa Faz, situado en la pedanía del mismo nombre.

El concejal de Fiestas, Manuel Jiménez, ha explicado que "la importancia de la romería de la Santa faz implica un ejercicio de responsabilidad por parte del Ayuntamiento y el Cabildo".

"Ante esta situación tan complicada entendemos que un aplazamiento es la mejor solución. Queremos que los alicantinos puedan participar en La Peregrina y habrá que hacerlo cuando toque, y en unas condiciones óptimas para su buen desarrollo, atendiendo a la climatología y disponibilidad de las partes implicadas con el fin de asegurar el disfrute y participación de los alicantinos y alicantinas", ha señalado.

El deán de la concatedral de San Nicolás, Ramón Egío, ha indicado que "era la postura más lógica, obligada, además, por la legislación actual".

"Estoy convencido de que esta decisión no va a ir en merma de la devoción a la Santa Faz. Todo lo contrario. A ella tenemos que invocarnos de una forma especial durante estos difíciles días", ha añadido.