EFEAlicante

Un total de 50.712 visitantes ya han disfrutado de la ambiciosa exposición de algunos de los tesoros del antiguo y mítico imperio Persa que, con fondos originales del Museo Nacional de Irán, se exhiben desde el pasado marzo en el Museo Arqueológico Provincial de la Diputación de Alicante (MARQ).

Fuentes del centro expositivo alicantino han calificado a Efe que muy positiva esta cifra sobre todo porque aún no se cumplen tres meses desde la apertura, el pasado 14 de marzo.

Hasta el 1 de septiembre, el MARQ alberga en las tres salas dedicadas a las exposiciones temporales 196 piezas cedidas por el Museo Nacional de Irán, en Teherán, con el lema "Irán: Cuna de Civilizaciones".

La exposición hace un repaso desde el Paleolítico hasta el Irán de la dinastía Safávida del siglo XVII, período éste último con cerámicas y recipientes con influencia china, aunque una de las salas más espectaculares es la dedicada a la ancestral Persépolis.

Allí destaca un gran vaso ceremonial de oro de unos tres kilogramos denominado "Ritón de Oro" que, de forma cónica y con la cara de un león, es acompañado por una veintena de joyas de oro, especialmente collares y pulseras, muchas del periodo de Ciro y, sobre todo, de Darío I el Grande (510 antes de Cristo).

De las tres estancias, la primera se dirige al Paleolítico y la Edad del Bronce y allí el visitante disfruta de una antiquísima flauta en hueso del 6.200 a.C., así como también de algunos ejemplos de los primeros testimonios de la escritura cuneiuniforme y "soberbias" cerámicas del Neolítico, pintadas y con decoración.

Esta sala incorpora, por primera vez en el MARQ, un material natural en las paredes a base de flores (rosas y margaritas) y hojas prensadas que desprenden un olor sutil y evocador para evocar en el visitante el paisaje de la antigua Persia, bajo la silueta de los ancestrales montes Zagros.

La tercera y última de las salas se centra en el final del imperio Persa tras la ocupación de Alejandro Magno, así como en los posteriores Partos y la dinastía Sasánida, en la alta Edad Media (siglo VI d.C), además de la etapa islámica.

Correspondiente a este momento se ha colocado bajo una gran bóveda dorada un valioso ejemplar de Corán del siglo XVI, junto a platos bajorrelieve de plata y esculturas de la época.

Además, hay dos réplicas de dos metros de alto de las estatuas de Darío I el Grande (sin cabeza) y de un príncipe Parto, seguramente de Shami.

Elegido en 2004 'mejor museo europeo', el MARQ ha redoblado, a petición de las autoridades iraníes, las medidas de vigilancia para esta exposición con vitrinas reforzadas, más detectores sísmicos y volumétricos y duplicando el número de vigilantes por sala.