EFEValència

La trigésima séptima edición de Cinema Jove reunirá este jueves a una veintena de directores de cortometrajes procedentes de todo el mundo dentro de la apuesta del festival por ser un escaparate de la mejor producción internacional en pequeño formato con 57 títulos de todo tipo de géneros y estilos.

Fuentes de la organización destacan la recientemente ganadora de la Palma de Oro en el Festival de Cannes, ‘The Water Murmurs’, de la directora china Story Chen, que recoge de manera poética las contradicciones, los afectos y el sentimiento de soledad que vive una joven cuando afronta las consecuencias del impacto de un asteroide contra la Tierra.

También llega ‘Trap’, cortometraje de Anastasia Veber premiado con el Oso de Oro en la Berlinale que capta la vida de los jóvenes rusos atrapados entre el simulacro y el éxtasis, los controles policiales y el deseo de estar ahí para el otro.

La Sección Oficial de Cortometrajes presta atención, asimismo, a los trabajos de corte más experimental, entre los que se encuentra la italiana ‘The Parent’s Room’, seleccionada en la Semana de la Crítica en Cannes, o ‘Deshabitada’, pieza de animación ‘stop motion’ dirigida por la realizadora chilena Amanda Puga, que fue seleccionada en los festivales de Guadalajara (México), Rotterdam y Montreal. La pieza transita los escenarios emocionales de una mujer en los últimos momentos de su vida.

Entre las directoras que se encontrarán en València estos días están Angelica Gallo, autora de ‘La notte bruccia’, película que cuenta con un cameo de Abel Ferrara y está inspirada en una tragedia ocurrida en 2018 en un club nocturno de la localidad italiana de Corinaldo, donde se produjo una estampida humana con víctimas mortales; Anne-Sophie Bailley, directora del corto ‘La ventrière’, protagonizado por una comadrona en la Alta Edad Media en una región montañosa donde se inició la caza de brujas, o Emilia Herbs, realizadora del corto argentino ‘Una aprendiz invisible’, participante en la sección Generation Shorts de la Berlinale 2022.

La ‘cosecha’ de cortometrajes de este año incorpora a varios cineastas españoles como Alejandro Rodríguez, que presenta un ensayo fílmico titulado ‘O que queda’, en el que cuestiona el valor de las imágenes que generamos diariamente, reflexionando acerca de las relaciones que se establecen entre memoria y archivo. También Pablo Serret de Ena, director de ‘Useless Opera Singers’, un cortometraje rodado en el Ártico alto que estilísticamente podríamos encuadrar entre la aventura introspectiva y la poética del absurdo.

Entre las temáticas representadas en los cortometrajes de esta edición abundan las historias que hablan de la complejidad de las relaciones paternofiliales, del tránsito a la edad adulta o del duro proceso de abandonar el nido. Como apunta Laura Pérez, coordinadora de esta sección, “son películas de su tiempo, muy atentas a los conflictos sociales, religiosos y políticos actuales”.

Por su parte, el Espai Turia (calle Comte Montornés, 15), sede de las proyecciones al aire libre del ciclo ‘High School: segundo curso’, acoge este jueves la cinta francesa ‘La clase’ (Laurent Cantet, 2008), reconocida en su día con multitud de premios. Entre ellos, obtuvo el Óscar a la mejor película de habla no inglesa, la Palma de Oro en Cannes a la mejor película y un Premio César al mejor guion adaptado. EFE

cbr