EFEValència

La Universitat de València y la Generalitat han rubricado este martes la renovación de cinco años de depósito en el Museo de Bellas Artes de València de los cuadros de Francisco de Goya "La Pídola y el balancín" y "El paso" o "El marro", que la pinacoteca acoge desde 1925.

Ambas obras, fechadas en la década de 1770, pertenecen a la serie "Juegos de Niños" que la Fundación Doctor Ignacio Tarazona Blanch, propietaria de los cuadros, ha cedido al Museo de Bellas Artes por un plazo de cinco años más, que se prorrogarán automáticamente si ninguna de las dos partes expresa lo contrario.

Los cuadros representan juegos infantiles, reflejan una visión lúdica y de crítica social de la infancia en la época dieciochesca y podrán contemplarse dentro de unos quince días, cuando se abra al público la sala de la primera planta del Museo de Bellas Artes donde se expone la colección permanente del siglo XVIII, que está temporalmente cerrada por reforma.

La citada fundación, que pertenece a la Universitat de València, depositó los cuadros en el Museo de Bellas Artes en 1925, tras la muerte del astrónomo y doctor de la UV que da nombre a la entidad.

Tras cumplirse 92 años de la cesión, ambas partes han considerado conveniente renovar el acuerdo con la firma de un nuevo comodato, que es la fórmula en la cual la propiedad continúa siendo del Patronato de la Universitat de València a través de la Fundación Ignacio Tarazona Blanch, y el depósito se efectúa en el Museo de Bellas Artes, que es propiedad del Estado y está gestionado por la Conselleria de Educación y Cultura.

Al acto ha asistido el director del Museo de Bellas Artes, Jose Ignacio Casar; el rector de la Universitat de València y presidente de la Fundación Ignacio Tarazona Blanch, Esteban Morcillo, mientras que en representación de la Generalitat ha firmado el secretario autonómico de Cultura, Albert Girona.

Morcillo ha ensalzado el legado artístico que Ignacio Tarazona proporcionó al Patronato de la Universitat y, en este sentido, ha señalado que la firma de este acuerdo es una manera de "formalizar las condiciones del comodato" para que la ciudadanía pueda disfrutar de "las mejores condiciones de conservación y exhibición, como ya venía haciendo".

Por su parte, Girona ha expresado una "satisfacción absoluta" por la colaboración de la Universitat con la Generalitat, al haber "confiado" en esta pinacoteca para el depósito de las obras, y ha asegurado que esta firma le "da verosimilitud a esa voluntad que se firmó hace 92 años".