EFEValència

Las excavaciones en el yacimiento visigodo de València la Vella en Riba-roja de Túria (Valencia) han sacado a la luz piezas romanas (s.I-II d.C.) que pertenecían a la ciudad de Edeta, el nombre antiguo con el que se conocía al municipio de Llíria.

Las excavaciones están impulsadas por el Ayuntamiento, que ha retomado tras la pandemia el V curso de Arqueología Cristiana y Visigoda en este asentamiento visigodo. Además, han contado con la colaboración del Institut Català d'Arqueologia Clàssica de Tarragona.

Las excavaciones de este año en el yacimiento visigodo de València la Vella han descubierto una piedra de notables dimensiones con una inscripción en su interior que permite deducir que se trata de un elemento que pertenecía a un mausoleo de la época romana (s.I-II d.C.).

Los primeros estudios han subrayado que la piedra se había trasladado desde Edeta (actualmente Llíria) hasta ese yacimiento para formar los muros de uno de los edificios del enclave visigodo.

En la época visigoda era habitual, además, el uso de materiales procedentes de la antigua ciudad edetana al aprovechar que esta estaba en situación de abandono tras los años de máximo esplendor de la civilización romana.

La piedra hallada lleva una inscripción funeraria que se utilizó en uno de los edificios de máximo esplendor de València la Vella y guarda similitudes arquitectónicas con la inscripción funeraria dedicada a Postumia Aprula, descubierta en la masía de Mandor de Riba-roja de Túria.

Además, los trabajos que se están realizando en el yacimiento se están centrando en la recuperación del horno metalúrgico que fue descubierto el año pasado y los diversos hornos de vidrio fruto de las diversas actividades y labores que se desarrollaban en el interior de la antigua ciudad visigoda. Hasta el momento se han hallado una antigua acrópolis en la parte superior de la ciudad con una función religiosa y otras dos áreas cada una con un objetivo determinado.

En la parte intermedia se alzaba un barrio en cuyo interior se realizaban las actividades productivas como la fabricación de vidrio, almacenaje de cereales y pequeños hornos de origen metalúrgico, además de viviendas y estancias para la población que la habitaban. En otra área de València la Vella se concentran los edificios más monumentales que se han ido descubriendo a lo largo de los años que han durado las diversas excavaciones.

El alcalde de Riba-roja de Túria, Robert Raga, ha afirmado que estos hallazgos "son una buena noticia gracias a la labor que desarrollan desde el año 2016 un grupo de expertos arqueólogos para estudiar y descubrir todos los aspectos que envuelven el enclave de València la Vella y que, poco a poco, permiten conocer la civilización que durante años habitó nuestro municipio y de cuyo legado somos ahora fieles testimonios". EF