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A las puertas del estreno, el 11 de diciembre, de su nueva película "Nieva en Benidorm", un filme protagonizado por Timothy Spall en el que "lo más inesperado puede ocurrir", Isabel Coixet habla con Efe de aquello con lo que podría sorprender como cineasta: "Lo más inesperado en mi carrera es que hiciera una comedia".

La directora y guionista catalana Isabel Coixet (Barcelona, 1960) está a unos días de, finalmente, poder llevar al cine su película "Nieva en Benidorm", un "thiller inclasificable", como dice su protagonista Timothy Spall, en el que la ciudad española de los rascacielos se convierte en escenario de una amalgama de historias, géneros y mundos opuestos.

Coixet viajaba hace unos años a Benidorm para empezar a desarrollar un documental sobre la degradación de la costa por culpa de la construcción y acabó uniendo las piezas más disparatadas e inesperadas para construir, con una 'mujer fatal' (Sarita Choudhury), un anodino exbanquero (Spall) y el extraño encanto de la ciudad levantina, un puzzle llamado "Nieva en Benidorm".

Una película en la que "lo más inesperado puede ocurrir": "Cuenta, precisamente, eso, que la vida puede empezar en cualquier momento. Que a veces dos personas, que son dos planetas muy diferentes, pueden conectar y que es posible que nieve en Benidorm cualquier día".

Hablando de lo inesperado, la cineasta pone el foco en aquello que resultaría casi "imposible" ver en su cinematografía: "Lo más inesperado en mi carrera es que hiciera una comedia. A mí me encantaría hacerla, pero no me sale", dice entre risas.

No obstante, "'Nieva en Benidorm' tiene bastantes cosas de comedia y hay muchos momentos en los que te ríes bastante", añade la cineasta, que habla a Efe del germen de este proyecto.

"No es la primera vez que escribo un guion que empezó como una idea de un documental. 'La vida secreta de las palabras' también empezó así", relata la directora, que abrió la Seminci con esta película y vio como el estreno en cines, previsto para el 13 de noviembre, se retrasaba a causa del cierre de las salas, especialmente en Cataluña.

"No tenía sentido estrenar", reconoce la cineasta, que cuenta a Efe que tiene una mezcla de sentimientos en relación al estreno en salas en diciembre: "Tengo una sensación entre alegría de que vamos a estrenar y de '¡Ay Dios mío! ¿Cómo será esta vuelta al cine con una película mía?'".

Sin pelos en la lengua, ya lo decía en plena Seminci, en Valladolid, "¡Abajo el sofá!", reivindicando la importancia de los cines: "¿Saldrá la gente del sofá y la manta y la serie para ir al cine? No lo sé. Lo que sé es que ha sido un acto casi heroico por parte de la distribuidora y de la productora y vamos a estrenar".

Y estrena, el próximo 11 de diciembre, una película que cuenta con el respaldo de la productora El Deseo, siendo precisamente Agustín Almodóvar quien adelantaba en su rodaje que este filme era "algo diferente a todo lo anterior de Coixet".

"Hay secuencias que imagino que el espectador nunca habrá visto, que son las mismas que a mí me chocaron cuando llegué a Benidorm", dice entre risas, respondiendo al 'claim' de Almodóvar.

"Las acrobacias vaginales como espectáculo, los dobles de Elvis, de Michael Jackson (…) Hay muchos mundos y Benidorm es una tierra abonada para la paradoja y para cualquier cineasta", explica la directora, que destaca que "quizás" este filme es en el que más ha jugado con los géneros.

"Es una película que empieza como un thriller pero acaba como otra cosa. Estar a caballo entre género siempre me ha gustado, pero quizás esta es la película que más a caballo está entre géneros y que más utiliza las variables de un género para ir hacia otro lado", indica.

Finalmente, y teniendo en cuenta la importancia de la meteorología para Peter, el personaje al que da vida Spall, la directora catalana reconoce que el proyecto "ha cambiado mucho": "Es una película mucho más tierna. Era mucho más áspera cuando empecé a pensarla. De alguna manera, hay algo en Benidorm que te produce ternura. Yo pensaba en una película mucho más oscura, pero hay algo de brillo que ha cambiado todo".

"Es verdad que ha habido muchos fenómenos meteorológicos. No hubo nieve pero hubo mucha niebla. Son cosas que yo he ido incorporando a la película. La presencia del clima, del cielo y de las nubes, todo ha ido enriqueciendo la película", concluye.

Patricia Muñoz Sánchez