EFEValència

El festival Mostra Viva del Mediterrani (MVM) ha cerrado su última edición con una afluencia de alrededor de 10.000 personas y con la participación de más de 350 artistas, que lo han convertido en la edición de más éxito hasta el momento, según han informado hoy fuentes de la organización.

El evento ha contado con la colaboración de más de 350 artistas y creadores y un centenar de técnicos que han intentado mostrar la realidad cultural de los países del Mediterráneo a través de diversas actividades.

La organización ha pretendido alcanzar esta diversidad y proximidad de culturas entre los veinte países participantes con la realización de debates, actuaciones musicales, proyecciones cinematográficas, exposiciones, talleres, representaciones teatrales y de circo, narraciones orales, lecturas poéticas y talleres didácticos.

La jornada de clausura celebrada ayer incluyo dos actividades nuevas: el final del ciclo de circo en los Jardines del Palau de la Música y la actuación de la banda "Música Jove" de Benimaclet-València dirigida por Enrique Barrachina en la Nau de la Universitat de València.

Esta edición ha significado "un verdadero punto de inflexión", tanto por el nivel de implicación de la gente como por el seguimiento hecho por la sociedad valenciana que ha redescubierto la unión que existe "en un momento de conflictos y situaciones complicadas en los países del sur".

Los organizadores han destacado el compromiso en la propia cultura mediterránea y la implicación de los valencianos que han asistido a las ochenta proyecciones cinematográficas y a las más de treinta actividades celebradas en una decena de lugares diferentes.

Del mismo modo, han resaltado que las actividades programadas se han convertido en "epicentro de debate y reflexión en torno a las realidad cultural de los países participantes".

Además, han animado a la ciudadanía a continuar respaldando el proyecto para consolidarlo como una plataforma universal de debate y encuentro cultural y recuperar así el espíritu que se inició en los años ochenta y que hoy es "más que necesario por la situación geopolítica y social".

El festival, han indicado las fuentes, se ha consolidado como "una ventana a través de la cual se puede estudiar y conocer la diversidad y la proximidad de otras culturas desde una perspectiva contemporánea".