EFEValència

El neumólogo responsable de la unidad covid del Hospital General de València y fotógrafo aficionado, Paco Sanz, cree que las expresiones artísticas "pueden ser una gran herramienta" para abordar una "necesaria catarsis pospandémica".

En una entrevista con la Agencia EFE con motivo de la inauguración de su última exposición, "Callejeros", en el Centre del Carme de Cultura Contemporània (que puede verse hasta el 30 de mayo), Sanz reflexiona sobre cómo la progresiva superación de la pandemia puede dar lugar a nuevas corrientes artísticas "más optimistas".

"Como sucedió tras las dos guerras mundiales", subraya. "Ahora no hay serenidad ni tiempo para plasmar todo lo que se nos ocurre, pero creo que es lo que nos hace falta para salir de una manera catártica de todo esto. El arte o las expresiones artísticas pueden ser una gran herramienta, una nueva visión de la realidad que suponga un impulso a la reconstrucción".

Este fotógrafo aficionado valenciano de 47 años presenta en el Centre del Carme la muestra "Callejeros", cuyos protagonistas, Luis, Cristóbal y Richard, son tres hombres sin hogar con una larga trayectoria de desarraigo.

En este proyecto no es Paco Sanz el autor de las fotografías, sino que facilitó cámaras desechables a sus personajes para que ellos mismos, sin ninguna indicación, retratasen cómo vivían.

"Luis, uno de los protagonistas, ya ha fallecido, pero fue mi paciente, y así fue como nos conocimos y supimos de nuestras inquietudes artísticas. La mía es la fotografía, la suya la 'perfomance', ya que había participado en algunas", explica.

"Es raro, pero un día quedamos a comer fuera del hospital y vino con sus compañeros. Yo les presenté el proyecto, se implicaron y les di cámaras desechables. Les dije que fotografiasen su mundo, su entorno. Posteriormente yo revelaba las imágenes, las poníamos en común y hacíamos una selección", detalla Sanz.

"Los creativos son ellos, yo no he retocado ni reencuadrado ni corregido nada, solo he ampliado las fotos a gran formato", explica para lamentar que, de los tres protagonistas, "Luis ya falleció, otro está en prisión y otro sigue en la calle, pero no pudo venir a la inauguración de la exposición porque estaba fuera de la ciudad, se mueve mucho".

"Los protagonistas tienen entre 40 y 50 años y todos ellos llevaban entre cinco y quince viviendo en la calle. En sus fotos se puede ver cómo para ellos es importante que se les perciba como personas normales, aunque resulte extraño decirlo, quieren subrayar su dignidad -explica-. Tienen otra forma de vivir, otras circunstancias y necesidades, y en las fotos se representan ellos, sin intención de hablar por ningún colectivo".

Llama la atención que las fotos, pese a retratar un estilo de vida duro, no se centran en los detalles más cruentos. "Si uno va de fotorreportero quizá lo primero en lo que nos fijaríamos sería en las arrugas de los rostros, las manos descarnadas, pero como en este trabajo deciden ellos, lo que vemos son fotos de sus lugares para dormir, de sus compañeros, porque son importantes las relaciones sociales, los vecinos que les saludan y son educados con ellos, o sus mascotas, un compañero más y la posibilidad de interaccionar con otros".

"Es cierto que en algunos casos estas personas sin hogar sufren adicciones, el alcohol básicamente, además de otros traumas conocidos u ocultos, que les impiden integrarse plenamente en la sociedad y pierden el arraigo, las dinámicas sociales; pero también lo es que su forma de vida puede ser simplemente una elección, como en el caso de Luis, que no quería obligaciones ni deberse a nadie", señala Sanz.

Para este fotógrafo aficionado y neumólogo, el contacto con estas personas sin hogar ha supuesto una experiencia enriquecedora e inspiradora, y preguntado por el caos que ha supuesto la pandemia de coronavirus insiste igualmente en que "no cabe duda de que son momentos que despiertan las inquietudes personales".

"Los últimos meses han tocado lo más profundo de mi vocación. Es una experiencia dura pero bonita, en el sentido de comprobar cómo el personal sanitario ha trabajado unido y coordinado".

"Últimamente nos ha faltado serenidad y tiempo, pero creo que las ideas artísticas pueden ayudar a salir de una manera catártica de esta crisis", reitera Paco Sanz. EFE

Por Jordi Ferrer