EFEValència

El director y productor Juan Manuel Cotelo regresa a los cines con su primera comedia musical, "Tengamos la fiesta en paz", la historia de una familia donde los hijos deciden tomar las riendas y "castigar" a sus padres, en plena crisis matrimonial, encerrándoles en la vivienda para que dejen de discutir.

Esta "travesura infantil", cuenta Cotelo en una conversación con Efe, genera situaciones "divertidas y emocionantes" y lanza además un mensaje positivo y de "esperanza" ante la "crisis de la unidad familiar" y el aumento de casos de rupturas familiares que se dio tras el confinamiento por la covid-19.

"La unidad familiar está en crisis, al igual que la unidad en el conjunto de la sociedad", señala el director y autor del guion de la película, quien espera que este largometraje "ayude a reflexionar sobre la necesidad de respetarnos" y aceptar que "todos somos diferentes e imperfectos y eso no nos obliga a discutir".

El largometraje, que se estrena este viernes en 125 salas de toda España, ha sido producido por la productora, distribuidora y fundación valenciana INFINITO+1 y financiado con ayuda de una campaña internacional de mecenazgo.

Protagonizan el largometraje Mamen García, Teresa Ferrer (ganadora del premio a la mejor interpretación femenina de musical en 2019), Carlos Aguillo, las hermanas Eva y Ana Bravo, Juan Sánchez y Miguel Alejandro Serrano. Completan el reparto Santi Rodríguez y el propio Juan Manuel Cotelo, y la parte musical corre a cargo de Luis Mas.

El largometraje fue rodado durante 40 días, en una casa rural donde convivieron los 40 integrantes del equipo, con todas las medidas de seguridad covid pertinentes, relata el director.

Cotelo señala que esta película quiere transmitir sentimientos de "buen humor, alegría y unidad familiar" ante las adversidades, y considera "urgente" revitalizar el sentido positivo de las palabras "esfuerzo, sacrificio y servicio", términos a su juicio "desprestigiados".

"Elogiamos el esfuerzo y sacrificio de los deportistas, aplaudimos su trabajo en equipo, pero en el terreno de juego de la vida familiar y social se fomenta el egoísmo y la comodidad. Intentemos darle la vuelta a la tortilla y a todos nos irá mejor en casa y en el conjunto de la sociedad", concluye.