EFEValència

El Valencia Basket espera conocer en las próximas horas, el lunes a mediodía se hará oficial, la decisión final de la Euroliga sobre si acaba de alguna manera la temporada o si la suspende definitivamente por la crisis del coronavirus una decisión que es la que ha ganado peso en las últimas horas.

Tras la reunión el lunes de los once clubes propietarios de la competición se conocerá el futuro de la temporada más atípica en la historia de la torneo.

La complicada situación de países como Rusia o Turquía y el hecho de que la pandemia haya golpeado directamente a equipos como el CSKA Moscow, cuyo médico falleció hace unos días por este virus, dificulta retomar la competición, según se considera desde el Valencia.

Son varios los equipos que, a diferencia de los españoles, aún no han vuelto a ejercitarse y que están estos días empezando a realizarse los test previos para comprobar que no están contagiados lo que hace inviable que se compita de manera inminente.

En el caso de que se retomara la competición se maneja hacerlo en una sede única para disputar las seis jornadas de la fase regular que quedan y, después, los ocho primeros clasificados disputarían un fase final a partido único.

Que acabe o no la competición tiene también una implicación directa para el Valencia para la próxima campaña. El club de la Fonteta tenía asegurada su presencia en la Euroliga 2020-21 si acababa la fase regular entre los ocho mejores y cuando se suspendió era décimo a un triunfo del octavo.

En el caso de que no se acabe la competición, quedaría en manos de los organizadores si repite o no. Uno de los escenarios en el caso de que no se retome tampoco la Eurocopa es que vuelvan a disputar la Euroliga los mismos 18 equipos que la han jugado este año, aunque proyectos como el Virtus Bologna lleva meses intentando entrar.