EFEValència

El polivalente Salvador González ‘Voro’, que además de central en el Valencia ha sido entrenador del filial, delegado de campo, enlance entre la plantilla y el club y habitual recurso como entrenador del primer equipo cuando ha estado amenazado por el descenso, se estrenará ahora como revulsivo en busca de la clasificación para competiciones europeas.

Nacido en noviembre de 1963 en L’Alcudia (Valencia), Voro se formó en las categorías inferiores del Valencia y tras pasar por el Mestalla y jugar dos años en Segunda en el Tenerife, se estrenó con el primer equipo en Primera en la temporada 1985-86 y estuvo ocho temporadas en el primer equipo.

Después, cerró su carrera como jugador con un exitoso paso por el Deportivo de La Coruña de cuatro temporadas y una etapa final de dos en el Logroñés.

Cuatro años después de haber colgado las botas se estrenó como entrenador del Mestalla pero lo dejó tras dos temporadas y después de no haber podido evitar el descenso a Tercera del filial en la 2003-04.

Se convirtió entonces en el delegado del primer equipo pero en la temporada 2007-08, tras la destitución de Ronald Koeman y con el equipo bordeando el descenso se puso al frente de la plantilla para dirigir las últimas cinco jornadas en las que firmó un balance de cuatro triunfos y una sola derrota.

Tras ese exitoso estreno, el club volvió a recurrir a él en otros tres momentos de crisis y en todos ellos cumplió con creces, ganándose el respeto de la plantilla y de los seguidores con un balance global de 31 encuentros dirigidos, de los que el equipo ganó dieciséis, empató cinco y perdió diez.

Después de sentarse en el banquillo en todo el tramo final de la temporada 2016-17, Voro ya no regresó a su puesto de delegado como hacía habitualmente sino que pasó a estar en los despachos ejerciendo de enlace entre la plantilla y los directivos.

Ahora, tres años después de esta última experiencia y tras la destitución de Albert Celades, Voro volverá dirigir al equipo en los últimos seis encuentros de la temporada con el objetivo de conseguir que el equipo entre en la Liga Europa y con el sueño de que lo hiciera en la Liga de Campeones.

Poco dado a los experimentos y revoluciones en sus pasos anteriores por el banquillo, no se espera que introduzca grandes cambios en cuanto a jugadores pero sí que dé al equipo armas para volver a tener cierta seguridad defensiva con la que empezar a reconstruirse.