EFEValència

Investigadores del Centro de Biomateriales e Ingeniería Tisular (CBIT) de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) han diseñado y caracterizado exclusivamente in vitro unos nuevos neurocables para la reparación de lesiones del sistema nervioso.

Los prometedores resultados les han llevado a patentar esta idea, que debe ser validada mediante experimentos in vivo en modelos animales con grandes lesiones y que podrían tener aplicación en lesiones como grandes traumatismos o enfermedades neurodegenerativas.

AUSENCIA DE TERAPIA EFICAZ

A día de hoy no existe una terapia clínica eficaz para la regeneración de lesiones nerviosas que afecten a longitudes de nervio superiores a los dos centímetros, donde el nervio no puede encontrar su objetivo; a menudo, ese nervio desorientado termina anudándose en una bola dolorosa llamada neuroma.

Según explica a EFE el equipo del CBIT, en lesiones menores se emplea el injerto de nervio, normalmente del propio paciente (autoinjerto) o de un donante (aloinjerto).

Sin embargo, cuando se trata de grandes lesiones superiores a los 2 centímetros de longitud, no se han logrado resultados satisfactorios y no existe actualmente una terapia clínica eficaz.

Por ello, resulta estratégico identificar nuevas formas de reconectar los nervios seccionados y de estimular su reparación y regeneración.

"Se trata de una aproximación para la regeneración de lesiones nerviosas largas y está hecho con unos materiales de forma cilíndrica que mimetizan la estructura del nervio", afirma a EFE la investigadora de CBIT Cristina Martínez Ramos.

LA ALTERNATIVA, LOS NEUROCABLES DEL CBIT-UPV

Ante la imposibilidad de regenerar tractos en grandes lesiones nerviosas, los investigadores de la UPV han propuesto el empleo de un dispositivo de carácter multimodular -es una de sus principales ventajas- denominado neurocable, como solución a este problema.

Este dispositivo está constituido por biomateriales con forma cilíndrica de origen natural y/o sintético, en cuyo interior se disponen haces de fibrillas paralelas para facilitar la regeneración.

De esta forma, la longitud del neurocable puede variar entre 0.6 y 50 centímetros en función del tamaño de la lesión empleando más o menos número de módulos cilíndricos.

"Cada neurocable es capaz de albergar en su interior células auxiliares para favorecer el crecimiento axonal, creando una estructura similar a la que tiene un nervio que no está dañado y que podría ser de ayuda para favorecer la recuperación funcional", explica a EFE Cristina Martínez Ramos, una de las investigadoras.

APLICACIÓN FUTURA

Diseñados y caracterizados in vitro en sus laboratorios –y patentados por la UPV-, el concepto de estos neurocables podría tener una futura aplicación en el tratamiento de patologías derivadas de lesiones en las estructuras tipo tracto del sistema nervioso periférico y el sistema nervioso central.

Podría así tratarse estas afecciones provocadas por traumatismos, enfermedades neurodegenerativas, accidentes de tráfico y laborales o lesiones por armas de fuego.

"La tecnología se ha caracterizado únicamente in vitro hasta el momento, con prototipos de implantes capaces de abarcar longitudes de lesión de alrededor de dos centímetros", detalla Martínez Ramos.

Según cuenta la investigadora, los buenos resultados de la investigación in vitro les ha llevado a patentar esta idea aunque ahora debe ser validada por otros ensayos.

"Para poder avanzar necesitamos validar la idea con experimentación in vivo mediante el uso de modelos animales con lesiones nerviosas de larga distancia para los cuales estamos buscando ahora mismo financiación", concluye la investigadora Laura Rodríguez. EFE

mc/cbr

(foto)