EFEOrihuela (Alicante)

El Orihuela CF, club del Grupo III de Segunda B cuyo campo de Los Arcos quedó devastado tras las inundaciones de la semana pasada en la comarca de la Vega Baja, desconoce cuándo podrá usar su estadio, donde tras la inundación han aparecido grietas, lo que mantiene cerrada la instalación.

Así lo señaló a EFE el presidente del club, Antonio Felices, quien explicó que están a la espera de un informe técnico municipal que detalle los daños que se han producido en el campo.

El Orihuela no pudo disputar el pasado fin de semana el partido de Liga que debía jugar como local ante el Atlético Levante y el próximo encuentro en Los Arcos está marcado en el calendario para el domingo 29 de este mes ante el Sabadell.

Según el presidente del Orihuela, en estos momentos "falta por precisar si hay más problemas estructurales en otras gradas".

Tras el aplazamiento del encuentro ante el Atlético Levante, la plantilla que entrena Miguel Ángel Villafaina trabajó el lunes y el martes en Crevillente, ante la imposibilidad de hacerlo en la capital de la Vega Baja.

Las instalaciones de Campoamor y Rojales también han sido cedidas esta semana al club oriolano para que su primer equipo pueda preparar el próximo partido de competición liguero, ante el Hércules de Alicante este domingo en el estadio Rico Pérez.

Tras el encuentro del Sabadell, el Orihuela repetirá como local una semana después ante el Llagostera, mientras que para el miércoles 9 de octubre está fijado el encuentro aplazado ante el filial del Levante.

Felices considera "utópico" que se pueda jugar algún partido en Los Arcos durante las próximas semanas y, por ello, el club busca escenarios próximos al municipio tanto para entrenar como para jugar.

"Vamos día a día buscando campos para entrenar" señaló el presidente del Orihuela, quien indicó que piensan en Crevillente o Murcia como posibles alternativas para jugar los encuentros hasta que se conozca la situación exacta de Los Arcos.

El problema de la clausura de la instalación deportiva oriolana no sólo afecta al primer equipo, sino también a todo su fútbol base, cuya actividad está paralizada desde hace más de una semana, sin que se atisbe la posibilidad de que a corto plazo vuelva la actividad.

"En Orihuela no hay ahora mismo ningún campo utilizable. Tenemos a cientos de chavales que juegan al fútbol sin actividad por todo lo que ha ocurrido", concluyó Felices. EFE

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jas ag