EFECannes (Francia)

La directora valenciana Elena López Riera (Orihuela, 1982) ha presentado este viernes en la Quincena de Realizadores de Cannes su opera prima, "El agua", un relato entre lo fantástico y lo cotidiano que habla del deseo de huir cuando se crece en la periferia y de la conquista de la independencia femenina.

"El misticismo es parte de mi educación, es la forma en que mi abuela me contaba el mundo, un relato donde lo fantástico se mezcla con lo cotidiano, no puedo escapar de ello y tampoco quiero, es mi manera de ver el mundo", ha dicho en una entrevista con Efe.

La historia se desarrolla en un pueblo que es el suyo, donde una adolescente (Luna Pamiés) vive su vida, sale con amigos y se enamora mientras sueña con escapar y lidia con el aura de maldición que pesa sobre las mujeres de su familia, interpretadas por Bárbara Lennie (la madre) y Nieves de Medina (la abuela).

"El agua" del título hace referencia a la amenaza de que vuelva a desbordarse el río y a causar inundaciones -las últimas en Orihuela, y las más graves en 2019, dejaron seis fallecidos- pero también a una leyenda que dice que algunas mujeres llevan el agua en su interior y están condenadas.

López Riera estuvo en este mismo certamen y en la misma sección en 2015 con su corto "Pueblo", pero su debut en largometraje es una experiencia diferente y que impone más, dice.

Vive a caballo entre Suiza, París y Orihuela -"soy un poco saltimbanqui"- y conoce bien esa sensación "entre amor y odio" hacia el lugar del que uno viene que refleja su película. "Cuando vives en la periferia siempre está el hastío y la fantasía del más allá".

"El agua" es un homenaje a las mujeres de su familia y en especial a su abuela. "Para esas mujeres que vivían relegadas, en espacios muy limitados, la magia y la fantasía eran casi una necesidad, frente a una vida que consistía en trabajar, cocinar, limpiar... la vía de escape a otros mundos era una herramienta de resistencia muy importante".

En la película muestra cómo esas mujeres dan la vuelta al "malditismo" que les sobrevuela. "Son mujeres independientes, que la sociedad las relegue no significa que no puedan reapropiarse de ese margen".

Viven historias de amor, como la de la protagonista con el personaje que interpreta Alberto Olmos, pero tienen su propia espacio de independencia "que no van a ceder tan fácilmente", explica.

El mensaje medioambiental también está muy presente. "Es imposible ignorarlo, no se puede contar algo que suceda hoy donde no esté la amenaza más grave que tenemos ahora mismo", considera López Riera.

"Siempre ha habido riadas, pero no tantas y esto tiene que ver con que el planeta se calienta, con que construimos donde no debemos... Se dice que el agua siempre vuelve a su cauce, que tiene memoria y creo que ahí hay una reflexión importante".

López Riera forma parte de una generación de mujeres directoras españolas que están cobrando protagonismo en los últimos años, viajando por los grandes festivales o ganando premios, junto a Carla Simón, Clara Roquet o Pilar Palomero, entre otras.

"Es una alegría poder hablar de esto", sostiene López Riera, "que se hagan tantas películas y que cambie el modo en que se hace, salir de la mitología de la competencia machirula, yo al menos siento ese amor colectivo incluso con gente que solo conozco a través de internet".

López Riera toma el relevo de cineastas españoles que presentaron sus películas en Cannes en ediciones anteriores de la Quincena, como Clara Roquet, Lois Patiño o Alberto Mielgo, que acabó ganando el Óscar en su categoría con su corto animado "El limpiaparabrisas".

Magdalena Tsanis