EFEValència

Ser mujer rural fue el germen de su conciencia feminista y ahora, a sus 61 años, Eli García ya está jubilada como maestra de aldea pero ha vivido una trayectoria política en la última década que le ha llevado desde el Ayuntamiento de Requena a la Diputación de Valencia para luchar por la Igualdad.

Nació en una aldea de Requena, Campo Arcís, que apenas tiene varios centenares de habitantes, y en su vida ha vendimiado, recogido aceitunas y almendras y convivido en un ambiente de campo donde "descubrió" la discriminación que sufren las mujeres en el mundo rural.

SER MUJER RURAL: UNA VISIÓN DIFERENTE

"Mi conciencia feminista surge de ser mujer rural. Desde que tenía 16 años he visto la diferencia de trato que tenían las mujeres del entorno y eso ha marcado mi sensibilidad por la igualdad", asegura en una entrevista con EFE la ahora diputada de Igualdad de la Diputación de Valencia.

"Te da una visión diferente y tomas conciencia de la situación", sostiene García, que estudió Magisterio por el empeño de su madre ya que su padre, que era maestro, solo quería que estudiaran sus hermanos mayores; ella es la tercera de cinco hermanos, los dos primeros varones y las otras tres, chicas.

Cuenta que su madre "se plantó" y le dijo que "si estudiaban los chicos, estudiaban las chicas". Así estudio Geografía e Historia, se sacó las oposiciones y empezó su andadura profesional de maestra en municipios como Camporrobles, Venta del Moro o Sinarcas y al final en la aldea de San Antonio, todos ámbitos rurales.

"No soy de pueblo, soy de aldea, que es menos que un municipio", apunta la diputada, que siempre ha formado parte de los Consejos Escolares y cuenta que ha vivido la época de los 90 en que las aldeas se quedaban sin aulas porque bajaba la natalidad y con ello la ratio, así como la creación del Centro Rural Agrupado (CRA).

"Siempre he trabajado en el medio rural como maestra y he tenido conocimiento de las ventajas e inconvenientes de ese mundo. He pasado por todas las etapas educativas, desde Infantil y Primaria hasta educación superior", lo que le ha dado una visión completa de la educación, la participación de las familias y, sobre todo, de la implicación de las mujeres.

DEL ASOCIACIONISMO A LA POLÍTICA

A nivel asociativo, participó en la creación de la asociación feminista Mujeres por Derecho en Requena, que presidió durante bastantes años desde el 2000 y cuyo reto era "visibilizar y sensibilizar en la prevención de la violencia de género en el terreno que conocíamos y donde pensamos que debe solucionarse: la educación".

"La educación es mixta pero no coeducativa al 100 % porque los niños traen sus conceptos desde pequeños, y se percibía la importancia de trabajar por la igualdad", defiende.

La política se cruzó en su camino en las elecciones municipales de 2011 y en la siguiente legislatura, el triunfo del PSPV en 2015 le llevó a ser concejala de Educación, Igualdad y Sanidad en Requena, desde donde en los últimos comicios (2019) dio el salto a la Diputación, tras cumplir 60 años y pedir su jubilación voluntaria.

Ahora en la Diputación lleva el área de Igualdad y las Escuelas de Viticultura y Enología de Requena y Catarroja, dos centros de Formación Profesional.

"La igualdad me ha marcado desde siempre por mis orígenes más rurales. Durante la vendimia te dabas cuenta de que las mujeres trabajaban de sol a sol, un trabajo durísimo, y luego tenían que hacer el trabajo de casa y encima cobraban menos que los hombres", relata.

De joven, recuerda, ha "vendimiado, recogido aceituna y almendra", en condiciones difíciles e incluso ha "trabajado a jornal"; aunque ahora el trabajo está más mecanizado, en ese momento "había mucha mano de obra y mucha femenina".

"Las mujeres tienen que reivindicar su posición en el medio rural, no se debe considerar como una ayuda familiar sino realmente visibilizar su trabajo", reivindica para agregar: "Son circunstancias diferentes a las del mundo urbano".

DAR VISIBILIDAD A LAS MUJERES DESDE LA DIPUTACIÓN

Por sus vivencias, el área de Igualdad le viene como anillo al dedo y desde la política quiere ensalzar y "dar visibilidad a las aportaciones y trabajos que hace las mujeres, especialmente en el mundo rural".

Para ello, ha impulsado iniciativas como el Foro de igualdad, en cuya tercera edición se ha situado a la mujer rural como referente del emprendimiento y se ha publicado un vídeo documental centrado en las historias de éxito de ocho emprendedoras en ese medio.

"Son mujeres que han decidido apostar por sus municipios, creativas, con iniciativa, emprendedoras y que han puesto en marcha sus propias empresas en el entorno rural", destaca; además, apunta que quieren impulsar el cooperativismo como herramienta para dignificar el trabajo de colectivos de mujeres vulnerables.

Anuncia también a EFE que están en conversaciones con la universidad para elaborar un estudio que radiografíe "la realidad de las mujeres en el medio rural", que sirva de base para impulsar un plan estratégico de ayuda a las mujeres y a toda la sociedad porque, según García, "si las mujeres avanzan, avanza la sociedad".

"Queda mucho camino por hacer en igualdad", reconoce para recordar que "están empezando" porque el área de Igualdad de la Diputación se creó en 2015.

Mónica Collado