EFEValència

La demanda de alquiler para viviendas unifamiliares vacacionales con jardín y piscina privada ha crecido este año por las restricciones impuestas por el coronavirus, y en algunos lugares ha sobrepasado la oferta existente o la ha anulado debido a que los propietarios harán uso de su chalé ante la incertidumbre de poder disfrutar de otro tipo de descanso.

En la provincia de Valencia, la tendencia de alquiler de chalés se ha acentuado este año de la COVID-19 y se está produciendo un exceso de demanda respecto a la oferta, según ha asegurado a EFE el portavoz y vicepresidente del Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de Valencia (COAPIV), Vicente Díez.

QUÉ SE BUSCA, DÓNDE Y PARA CUÁNDO

Los posibles inquilinos buscan chalés dentro de la provincia de Valencia a 10 o 15 kilómetros de su casa a las que puedan acceder en metro o en tren, o a municipios con zonas residenciales como Náquera, Serra o Llíria, o de la costa, como Oliva, e intentan evitar los bloques de apartamentos con mucha gente y piscina comunitaria.

"Han cambiado los planes y los que tenían previsto viajar, incluso se lo piensan entre provincias", ha constatado Díez.

Otro de los cambios que se han notado este año son los periodos de alquiler, muchos más largos que la semana o quincena habitual en estos alquileres para llegar a un mes o más, por la circunstancia de la educación "online" y el teletrabajo.

También cambia el mes en que se alquila y "lo quieren para ya, para junio" al ser familias con niños, según ha comentado el portavoz de COAPIV.

Junto al alquiler, se ha reactivado la compra de chalés que llevaban un tiempo en venta, pero esto supone un pequeño porcentaje.

TURISMO DE INTERIOR

"Es desbordante -asegura a Efe una portavoz de la inmobiliaria Chispa de Náquera-, otros años hemos alquilado pero este no podemos dar servicio porque no tenemos oferta", puesto que los chalés que tiene en cartera serán ocupados por sus propietarios ante la incertidumbre de no saber si se podrán ir de vacaciones a otro lugar.

Esta inmobiliaria recibe entre 15 y 20 llamadas diarias de interesados en alquilar un chalé independiente, a ser posible con piscina, dispuestos a pagar lo que haga falta "siempre que no sea abusivo", y a coger una casa más grande para dos familias (dos hermanos o familias con abuelos).

"Se conforman con un terreno grande donde puedan instalar una piscina desmontable o hinchable", han comentado desde la agencia de Náquera.

Sobre los precios de estos alquileres que, según el COAPIV, se han disparado, la inmobiliaria Chispa no puede aportar información al tener "cero oferta" y no haber podido cerrar ninguna operación de estas características en Náquera, un municipio de la Sierra Calderona situado a 25 km de Valencia y con una población censada de 6.000 habitantes que se triplica en verano.

TURISMO DE COSTA

En la costa, en Cullera, la inmobiliaria Vive Soluciones Inmobiliarias había registrado en enero y febrero un récord de reservas en apartamentos turísticos, muchas de las cuales se han cancelado.

Según su portavoz, Antonio Giraldos, el 15 de marzo "se vino abajo todo y a partir de ese día tuvimos un frenazo en seco" y, aunque esperaba una reactivación de las reservas a partir de la fase 1, no ha sido así.

Sobre todo las cancelaciones han venido de inquilinos extranjeros, especialmente francófonos, y por eso esta agencia da por perdido el mes de junio y solo espera que, cuando se levanten las restricciones de movilidad, "por lo menos salvemos desde el 1 de julio a finales de agosto".

"El turista extranjero este año no va a venir a Cullera" y queda que la demanda "latente, embalsada" del turista del centro de la península (Madrid, Guadalajara, Ciudad Real, Toledo o Cuenca) se decida a viajar a esta costa.

COMPRAVENTA EXTRANJERA

En la provincia de Alicante, el interés por la compra de vivienda tanto en costa como en interior se ha mantenido este año entre el turista extranjero, y Provia (Asociación Provincial de Promotores de Viviendas de Alicante) ha constatado "algo de retención" que se va solucionando y una "respuesta exponencial espectacular" de extranjeros, que aun se debe materializar, según indica su secretario general, Jesualdo Ros.

"No parece que vaya a haber problemas porque el proceso de maduración de una vivienda nueva es alto (dos años de construcción), pero es cierto que en la entrega de viviendas, que se produce entre marzo y junio, sí hemos tenido complicaciones que hemos tenido que ir salvando", ha explicado a Efe.

Teniendo confianza en el destino y en el promotor, la solución que se ha aplicado para escriturar la vivienda ha sido en muchos casos designar a un apoderado para esta firma, cuando antes venía el propio propietario desde su país de origen.

En vivienda usada, el mercado británico es el principal en Alicante, mientras que en vivienda nueva el sueco ocupa la primera posición, seguida del belga, el holandés, el nórdico, el polaco y el ruso.

Desde la crisis de 2008 la construcción de viviendas se inicia cuando el porcentaje de preventas es muy alto, y a los ocho meses de comenzar una promoción el número de viviendas que quedan por vender es bajo, por lo que a los promotores no les preocupa excesivamente "un parón momentáneo" del mercado.

"Conociendo al turista residencial extranjero, en cuanto pueda va a salir de su país" y por eso que se diga que a partir del 1 de julio España se reabre al turismo internacional es "un paso importante" a la hora de generar confianza en el destino, opina Ros, quien considera que el turismo residencial no se verá tan perjudicado como el hotelero.

Respecto al turismo nacional, Ros es optimista en el medio plazo y asegura que estamos "en un paréntesis" y le falta "reaccionar".

Inma Martínez