EFEValència

Tras su paso por Los Ángeles y lograr que su primer corto, "One way", fuera seleccionado en Hollywood Reel Independent Film Festival, la valenciana Beatriz Cabrera ha regresado a su ciudad natal y ha creado su propia productora, Setlife, que emprende su primer proyecto, "Saxyfrage", una historia íntima sobre "aceptarse y crecer" que rodará en la Comunitat.

"One way" contaba precisamente la historia de los expatriados españoles que sienten "culpabilidad" por haber abandonado su país, que era también la suya propia. Tras su estancia en "la meca del cine", de "rodar por muchos sets y trabajos distintos" que le permitieron adquirir experiencia y conocer los entresijos de la industria del cine americano, la joven cineasta ha retornado a su ciudad natal, una decisión que precipitó también su embarazo.

Poco después de dar a luz a su hija se declaró la pandemia. "Me quedé bloqueada, sin haber iniciado una carrera profesional en España", recuerda Cabrera en una conversación con EFE.

Empezó con trabajos por libre ("freelance") en internet pero "nada sustancial" hasta que se decidió por abocar todos los conocimientos que había adquirido en una empresa, una pequeña productora con sede en València, Setlife, dirigida a la producción cinematográfica con la que ya tiene en marcha un cortometraje, "Saxyfrage", y "en mente un largometraje".

"Saxyfrage" cuenta la historia "universal" de un joven por vencer su pasado tortuoso y poder seguir adelante, de conocerse y aceptar su pasado, de la vida, la muerte, la amistad y el romance, y de los problemas mentales que llevan al aislamiento, inspirada en un poema onírico de David Luis Pérez, codirector del cortometraje y del guion junto a Ana Alejos, ambos residentes en Alboraya.

Se trata de una historia "muy visual", en la que el mar desempeña un papel muy importante, y para la que tantean la playa de El Saler o las de Xàbia como posibles escenarios, explica Cabrera, que se encargará de la dirección de fotografía.

El rodaje estaba previsto que empezara a andar en abril, pero la pandemia y la falta de financiación han pospuesto el inicio a la espera de que se publiquen las ayudas públicas. De forma paralela han iniciado una campaña de micromecenazgo en la plataforma Indiegogo en la que llevan recaudados unos 3.200 euros de los 20.000 que han previsto de coste del proyecto.

También se han asociado con una productora de Dénia, Pacific Films, y están buscando la implicación de instituciones públicas municipales para involucrarse en el proyecto que según asegura Cabrera es "muy visual" y podría servir de reclamo turístico durante su paso por festivales.

"Valencia tiene la Valencia Film Office y en la costa de Alicante prácticamente cada municipio tiene su Film Commission. Es increíble la cantidad de rodajes que se van a realizar", señala con optimismo.

De su experiencia en Estados Unidos la joven cineasta recuerda la competencia "feroz" y el trabajo "frenético, muy duro, ya que si persigues algo no existen fines de semana, es solo trabajo y eso acaba quemándote". "Hay muchísima competencia pero no es selectivo y a priori hay mucha paja, y la calidad acaba viéndose a la larga", asegura.

En contraste, de la industria del cine europea y en particular de la española destaca la "calidad" que se ve en los festivales pequeños de cortometrajes. "Aquí la gente, cuando se lanza a hacer un proyecto, lo tiene muy estudiado y la calidad es siempre mucho mejor", afirma.

Beatriz Cabrera es también miembro de la Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales (CIMA), que integra a mujeres de distintos ámbitos del cine, de las que asegura está "aprendiendo muchísimo". De hecho, su curso de producción "Impulsa" fue el que la animó a registrar la empresa y saltar a producir a tiempo completo.

Sobre fenómenos como "Las Niñas", el debut de Pilar Palomero, directora y guionista del film, señala que hay muchísimos ejemplos en el cine español sobre las dificultades para llegar a los escalones más altos. "Tienes que ir rascando cada céntimo y el proyecto va migrando según vas haciéndote con ese presupuesto", asegura.

"Cuando solicitas una ayuda pública tienes que haber reunido todas las piezas del puzle", contar al menos con la mitad de la financiación y el proyecto casi completado. "Vas construyéndolo poco a poco, céntimo a céntimo y te puede costar un año, dos, tres... Conozco gente que lleva hasta siete años", lamenta.

"Saxyfrage" cuenta ya con la confirmación del actor Joaquín Caserza y la francesa Julia April, con una página en Facebook en la que va narrando todos sus pasos y busca apoyo a nivel internacional con quedadas virtuales y conversaciones con personas vinculadas a la industria cinematográfica. También con el sector de la salud mental, ya que la película aborda este ámbito.

Cabrera se muestra optimista y planea la producción de un largometraje para el que ya dispone de un guion. Por Eva Batalla